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Navidad

  • Ideas de regalos para chicas

    New in the jukebox

    Foto de Theron Humphrey

    Como ya hice el año pasado, os propongo una serie de regalos para las chicas de vuestra vida esta Navidad esperando que igual, inspiren a los más despistados…

    Fotos de Frankie Press

    1. Una agenda de 2015: este es un clásico, aquí no estoy descubriendo la pólvora. Pero si le gusta escribir, es organizada o hace listas esta es una apuesta segura. Yo además incluiría en el regalo un montón de bolis de colores, rotuladores y una pluma bonita para que escriba con ella todo lo que le depare el año. Yo me he comprado otra pero el año que viene, tengo clarísimo que quiero la de la revista australiana Frankie, que es la que aparece en las fotos.

     

    Foto de Real Fábrica
    2. Unas babutxes de estar por casa: pero! Antes de que te tilde de cutre, explícale que se trata de unas zapatillas calentitas de toda la vida, hechas desde hace casi un siglo por artesanos mallorquines y que se trata de una cosa tradicional, especial y llena de historia. Además de tener mucho encanto. 🙂 Un plus? Las combinas con un  pijama y ya te sales.
    Foto mía.
    3. Unas golondrinas de cerámica para colgar en la pared: porque son un animal muy simbólico que siempre va en pareja y siempre vuelve a su hogar pero que es migratorio y viajero. Además quedan genial en tu cuarto, en tu casa, en cualquier lado y están hechos artesanalmente en la fábrica de Valencia en la que se concibieron por primera vez en los 60 y que poblaron o anidaron mejor dicho, en todas las casas del levante español. Nota: todo lo que hay en esta tienda tiene historia y merece un vistazo porque puede que el regalo perfecto esté allí. A mí me encanta.

     

    4. Una mochila Kanken: ya me lo decía mi amiga Eli hace unos años sobre Suecia, las mochilas Kanken están de moda y ya se conocen en todo el mundo. Yo compré una hace casi un año y la estrené para mi viaje a Camboya y me flipó; porque es pequeña pero amplia y cabe de todo, no pesa, tiene una cremallera cómoda y diferentes bolsillos. Yo ahora que estudio y llevo mi casa a cuestas (ordenador, libros, apuntes…) he renunciado al bolso y voy con mi Kanken a todas partes, por la sencilla razón de que es práctica y bonita. ¿Qué más se le puede pedir?
    Foto de Naranjalidad
    5. Un retrato: de ella o de los dos. Regala arte. Algo que conserve siempre. Algo que podrá enseñar a sus nietos y decir ¿viste que guapa era de joven? En el que salga ella sola, en el que salgáis los dos. Yo querría uno de Naranjalidad, una chica de Madrid que retrata a chicas como ninguna. Si no, siempre puedes regalarle una de sus láminas, que también son preciosas. Desde 80 €.
    Foto de Artifact Uprising
    6. Un recopilatorio de vuestra historia: ya sea una amiga, una prima o una novia. Las fotos juntos, la intención de ahondar en vuestra relación es de las cosas más bonitas que se pueden regalar. Un libro con vuestra historia impresa. Hace poco un amigo regaló en un libro todos los whatsapps desde que se conocieron, clasificados por momentos y conversaciones. ¿No es increíble? Puedes hacer uno con tus fotos en Printic o Artifact Uprising.
    Foto mía
    7. Una pulsera con mensaje, que signifique algo para ella o para los dos. A mí me encanta esta de Cosette que se puede conseguir en su tienda de la calle Ayala en Madrid.
    8. Escribe una carta de tu puño y letra: porque cosas cosas encienden más el alma que las palabras sinceras de las que no se dicen cada día y que van desde el lo siento al te quiero. Cuenta lo que quieras o lo que puedas y se la envías. Yo no me imagino un regalo que a mí me pudiera hacer más ilusión y este cuesta lo que te cueste el sello. ¿Cuántas cartas hemos esperado que nos llegaran y jamás lo hicieron? Yo muchas.
    p.d: aquí está la guía del año pasado con más inspiración y otra de regalos para madres. 🙂
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  • Cúrame el invierno

    New in the jukebox

     

    La Navidad de diciembre es el equivalente a la semana de vacaciones en Formentera de agosto. Esas sabias treguas que nos regala el año para coger con ilusión los seis meses que nos quedan por delante hasta que lleguen los próximos y esperados días de asueto.
    Ya se ha colgado la corona en la puerta, las hojas se quedan pegadas en las botas y no se puede salir sin guantes, el frío te pincha en la cara y la nariz tarda veinte minutos en calentarse cuando entras a cualquier lugar. Los más afortunados incluso la pegan al moflete de su compañero o compañera, como dos esquimales, con la excusa de que así entra en calor más rápido.
    Llegan las comilonas, la temporada larga de las alcachofas y las setas, las sopas y los langostinos. Se me hace la boca agua y eso que yo no puedo tomar polvorones. Ya no nos asustan los días cortos y las noches largas, porque empleamos nuestro tiempo en actividades de interior; en cambiar el mundo bajo las mantas, ver películas atrasadas, escribir christmas a todo el mundo (porque aún queda gente como yo que los envía) y recibir los de otros nostálgicos. Las mejores historias se escriben en esta época de puertas para dentro. Los olores a leña nos encienden las mejillas y los hombres se abrazan para que los corazones se besen, como diría Ángel Petisme. Ya se ha puesto el belén y el árbol y la magia se palpa en el ambiente porque en la noche, que es nuestro nuevo aliado, guiamos nuestros pasos por cascadas de lucecitas que convierten los antros en castillos misteriosos.
    Se acerca la hora de preparar la carta a los Reyes y hacer balance de cuán buena o bueno se ha sido y de si se merece uno carbón o un Mac. Igual hemos sido malos pero puede que incluso esté de moda y que ahora todo sea relativo. Puede que nos caigan regalos de todas todas. Es hora de fijar propósitos y echar la vista atrás a un año que ya nos mira de reojo, tentándonos con su etapa más dulce y final, para ver si así no le abandonamos nunca y nos quedamos viviendo en él para siempre. Debe sentirse muy solo en diciembre. Nos despedimos de él y lo dejamos atrás, sea bueno o sea malo, para lanzarnos a lo desconocido por inercia y sin resistencia, como los buenos borregos que somos. Abrazamos la llegada de un nuevo calendario, de años secretos de victorias y caídas. Los peores y los mejores nos esperan en silencio cuando nos precipitamos sobre ellos después de las campanadas; para engullirnos y escribir con nosotros el destino que hará que los recordemos o los olvidemos para siempre. Pero ya habrá tiempo de hablar de eso, porque aún nos queda mucho por disfrutar.
    Nos aguardan veinticinco mil comidas, caras de sorpresa, momentos en familia, calor, frío, la mejor y la peor época del año, villancicos, luces, aglomeraciones, amigos que ves una vez al año, abrazos sinceros, reencuentros y caminos que llevan a Belén o a cualquier otra parte.
    Navidad, amigos.
    Navidad, llega pronto y cúrame el invierno.
    p.d: mi manifiesto navideño que no voy a olvidar nunca.
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  • Lo “no sexy” también mola

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    Todas las fotos son de Taza
    Yo que soy muy peliculera me emociono cada vez que voy a Estados Unidos y reconozco algún rasgo de su cultura que para ellos es tan normal y para mí es como estar metida en una peli. Por ejemplo, los vasos de plástico rojos y blancos, las fraternidades, los policías en moto con gafas de aviador, las ferias en la playa y los eskijamas con dibujos. Esos pijamas cerrados que han salido en mil películas. Viendo BIG y cotilleando a través de esa interesantísima ventanita al mundo que es Instagram, descubrí que no son unos pijamas cualquiera, sino que son los pijamas de Hanna Andersson, la marca proveedora oficial de las noches invernales de los Estates.

     

    Están hechos de algodón orgánico peruano y por lo que he leído son la cosa más suave y cómoda del mundo. Hay con mil dibujos: naves espaciales, animales, motivos navideños y rayas, rayas y más rayas. Seguro que te suenan de alguna peli… seguro.

     

     

    Cuando estuve en viviendo en Boston, descubrí que en EEUU es costumbre regalar un pijama en Navidad igual para toda la familia. Lo cual teniendo en cuenta el sex appeal que desprenden en adultos me parece la leche.  Me mola la idea de ir vestido igual que toda tu familia. Aunque sea cero sexy. Aunque nunca, jamás, te dejaras fotografiar. O sí. Y podría convertirse en material de extorsión de hermanos y primos. Mola porque son las cosas feas pero bonitas de la vida, esas costumbres bizarras que después ves en los álbumes de fotos y te recuerdan lo feliz que has sido. Las cosas naturales. Esas ideas peregrinas de madre de las que luego te partes. O agradeces. O reniegas. Pero que luego acabas haciendo igual con tus hijos.
    En cualquier caso, cuando yo tenga mi propia familia le calzo uno a mis niños como mínimo (porque no se yo si tendré un marido tan bueno y bondadoso como para embutirse en uno de estos) pero de momento me he hecho con uno para mí que he encontrado tirado de precio en eBay (si me veo fuerte lo subo a Instagram). 😉
    ¡Vivan las tradiciones bochornosas, la naturalidad y los momentos familiares bizarros!
    p.d: la página que me recuerda que las bizarradas de familia pueden ser maravillosas. Yo me doy una vuelta cada vez que estoy plof!.
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  • FELIZ NAVIDAD

    New in the jukebox

    Esta Navidad quiero darte las gracias a ti que me lees. Por leerme y por todo. Estoy tan tan tan agradecida. 

    Muy feliz Navidad. 
    A disfrutar. 
    Siempre por aquí,
    June
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  • BUEN FINDE

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    ¡Llevo una de las semanas más intensas de 2013! Hacía tiempo que no tenía tantas ganas de que llegara el fin de semana. Literalmente llevo un día entero en mi casa en pijama, arreglando cosas y durmiendo muchísimo… No me acordaba de lo a gusto que se estaba. Qué falta me hacía. 
    Ahora estoy viendo Algo pasa con Mery partida de risa y poniéndome al día con mi hermano que ha vuelto de Australia por Navidad, cómo le he echado de menos. Este finde no hay cenas en sitios chulos, ni mercadillos navideños, ni gin tonics, ni tacones. 
    Un finde nada ambicioso que no cambiaría por nada del mundo. 
    ¡Buen finde! 
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  • REGALOS PARA AMIGOS INVISIBLES

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    ¡Hola! Esto empezó siendo un repaso de posibles regalos para amigos invisibles… pero he acabado proponiendo posibles regalos navideños en general. ¡Espero que os ayude! 🙂

    Foto de Bleubird para Minnetonka
    1. Unas zapatillas calentitas de estar por casa. Las probabilidades de acertar son altas y no hay regalo más útil ni más apetecible. A mí me encantan las de UGG o Minnetonka

    2. Un año de flores frescas: esto quizá no sea muy amigo invisible (a no ser que te toque tu madre) pero me parece de los regalos más bonitos que se pueden hacer. Sally Hambleton ofrece estos bonos

    Foto de Dodo Case
    3. Una Dodo Case, para tu reader o tablet. Están hechas artesanalmente y al cerrarlas parecen una moleskine. El fabricante era una antigua encuadernadora de San Francisco que apunto de quebrar, decidieron darle un giro a su negocio y adaptarse a las nuevas tecnologías. 🙂 

    Foto de Olivia Soaps

    4. Una vela con olor a Navidad. Como esta edición limitada de Olivia Soaps.

    Foto de Mama Bird

    5. Una correa chula para la cámara de fotos. Como esta con el mapa mundi de Mama Bird (volverá a estar en stock) o las de Caterina Pérez.

    Foto de Petra Mora

    6. Un pack de dulce o salado, vino o postre de Petra Mora. Están genial de precio y quedas como un rey.

    Foto de SF Girl By Bay

    7. Una suscripción a una revista que sabes que le encanta o un número de la misma.

    ¿Alguna vez habéis recibido un regalo de Amigo Invisible especialmente genial?

    p.d: hoy el rincón desde el que escribo la mayoría de los posts de este blog aparece en el blog de Lua Nord. Muchas gracias, María.

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