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Cuidarse en tiempos de confinamiento

Como autocuidarse durante el confinamiento para aprender algo cada día

Yo siempre he sido de estrenar lista de propósitos, muchas veces las he compartido por aquí. Durante años, muchas de las cosas que me proponía pasaban de una lista a otra, como el sempiterno objetivo inalcanzable, hasta hace seis meses que empecé a tachar cosas de mi lista a una velocidad de vértigo. Ahora, desde el otro lado, puedo compartir cuál creo que fue el secreto; porque no hay mejor momento que este confinamiento para poner muchas de ellas en marcha.

Leía estas semanas que los objetivos que uno se marca no solo dependen de la voluntad que uno les ponga, sino que también influye mucho el momento vital en el que estés. En mitad de un pico de trabajo estresante, es difícil que empieces a acostarte pronto y a comer 100% ecológico. Cuando tienes dos niños pequeños, es difícil sacar tiempo para tus clases de pintura al óleo. Pero es importante que esos deseos, pasiones y retos se mantengan ahí hasta que llegue el momento adecuado en el que se puedan hacer realidad. De repente un día, tras un pequeño ajuste de rutina, sacas tiempo para más y empiezas a usarlo diferente, casi sin darte cuenta…

Esto es un poco lo que me ha pasado a mí. Después de un año tan divertido como caótico en el que preparamos nuestra boda, ha llegado una especie de calma chicha que de forma imperceptible, me ha dejado mucho tiempo para cosas que siempre había tenido pendientes. Todo empezó este verano, buscando entretenimiento en vacaciones, me recomendaron un vídeo, “Quince hábitos para vivir en abundancia” de Sergio Fernández, que lo cambió todo.

Se trata de un vídeo en el que Sergio, al que yo no conocía de nada, explica 15 hábitos que puedes incorporar en tu rutina para sentirte más realizado en tu día a día, más en control y por tanto que nades en una abundancia espiritual y material adecuada a ti mismo y a tus circunstancias. De entre todas las que propone, yo solo me quedé con algunas pero he de decir que con las suficientes para propiciar un cambio real en mi rutina. Escogí aquellas que resonaban en mí e hice el firme propósito de cumplirlas; sin marco temporal ni nada, no fue ningún momento ¡EUREKA! Simplemente, sentí una determinación que no había experimentado antes; era el momento apropiado.

Así que llegué a Madrid y una de las primeras cosas que saqué en claro es que tenía que forjar una rutina de deporte potenciando aquellas cosas que a mí me hacían sentir bien. Así que me apunté a clases de yoga en el centro que más me gustaba, en el que para mí era un placer asistir a clase, por el ambiente, el tipo de yoga, los profesores etc. No estaba cerca de mi casa y los horarios no eran muy compatibles con mi trabajo, pero el sitio lo merecía, así que decidí hacer el esfuerzo de levantarme temprano cada mañana y acudir a clase a primera hora, antes de ir a trabajar. Así, “lo más duro del día”, quedaba hecho antes de las 9:30 y esa sensación es… Inmejorable.

De eso, se derivó que tenía muchísimo más tiempo después del trabajo que podía usar para tomar algo antes de cenar con amigos, venir a casa y hacer otras tareas o simplemente, quitarme esa culpabilidad y cansancio que me producía tener que hacer deporte por las tardes (y no hacerlo muchas veces, porque siempre había un plan más apetecible).

Audrey Hepburn en Desayuno con Diamantes cantando Moon River.

Así fue como hice, casi sin darme cuenta, limpieza de contactos en el móvil, ordené todas mis fotos por años y arreglé mi armario editándolo hasta quedarme solo con mis cosas favoritas. Organicé todas mis pertenencias y también mis finanzas a fondo, aunque a esto le dedicaré un capítulo aparte. Un pequeño cambio, en el momento adecuado, puede derivar en un efecto mariposa de virtud que lo cambie todo. Por eso quería compartir mi experiencia por aquí e invitaros a usar estos días de confinamiento para cuidaros y sacar algo positivo más allá de la experiencia de todo esto:

Aprender algo nuevo: yo me he apuntado a un curso de ayuno intermitente para aprender más sobre alimentación y bienestar sostenible en el tiempo (además, ahora tiene un 40% de descuento con el código ALEGRIA). Al tener más tiempo este año, empecé a cocinar más y al organizar mis finanzas, pude ver cuánto dinero se me iba en restaurantes que no merecían la pena y que además no me hacían demasiado bien como celiaca. Así que empecé a interesarme más por la alimentación y a documentarme. He hecho varios cursos de We Love you Academy (el de batch cooking, el detox de verano) y son geniales; también me encantan los de Hello creatividad.

Hacer deporte: hace dos años, odiaba hacer deporte por lo agotada que me dejaba y lo poco que aguantaba; pero ha sido a base de perseverar, un día a la semana, incrementando poco a poco los ejercicios, teniendo paciencia, introduciendo más días, más variedad de entrenamientos, cuando he llegado a ver los frutos y entender por qué antes no me gustaba. Ahora valoro lo bien que se siente estar en buena forma física y no solo la idea de ello (que era lo que me pasaba antes). Cuando empiezas con el deporte, cuesta y no es agradable, pero si te mantienes firme y constante, verás que tu cuerpo empieza a reaccionar y también tu mente: empiezas a encontrarte genial después de hacerlo, más vital; liberas tensiones y emociones que se quedan atrapadas en el cuerpo durante el día y además, el subidón de sentirte fuerte se traslada a otras áreas de tu vida en las que empiezas a sentir que puedes con eso y con más. Merece la pena empezar ahora. Si el yoga es para ti, los vídeos gratuitos en YouTube de Xuan Lan están muy bien. Elka también tiene un curso de power yoga con sesiones de 20 minutos que también están bien.

Ordenar y editar para quedarte solo con lo que te encante: lo he contado muchas veces por aquí pero el método Marie Kondo a mí me cambió la vida. Te aconsejo que aproveches estos días, pongas todo tu armario encima de la cama y veas a granel cuantísimas cosas posees. A partir de ahí, ve clasificando una a una por tipo de ropa (pantalones, camisetas, blusas, vestidos, abrigos…), catalogando aquellas que te encantan y te quieres quedar y separándolas de las que seguro te quieres deshacer y de aquellas que dudas. Después, ordénalo todo por tipo de ropa y color de vuelta en tu armario. Compra pechas iguales (yo uso éstas y éstas otras que son finas y hace que te quepa mucha más ropa). Recuerda poner solo una prenda por percha y, por último, con todos tus descartes, hazte un perfil en Vinted y véndelo. Además de sacarte un pequeño presupuesto extra, darás una segunda vida a tus prendas en mejor estado. Ahora, por la situación, no hacen envíos; pero la gente sigue reservando y te hará sentir genial ver que estás recuperando tu inversión y contribuyendo a la segunda vida de las prendas. Ordenar tu espacio físico te da también espacio mental. Sigue por zapatos, bolsos, bisutería y cualquier otra pertenencia que acumules; así tu casa estará ordenada, limpia y cargada de intención, porque todo lo que tengas contigo habrá sido deliberadamente escogido para estar ahí y eso lo hace aún más especial.

Tener una rutina: hay muchas personas con la suerte de poder teletrabajar pero otros no pueden realizar su trabajo lejos de su puesto. Por ello, es interesante que, aunque no tengas un trabajo al que aferrarte, te hagas tu propia rutina, dale sentido a cada uno de tus días. Levántate pronto, haz deporte a primera hora, desayuna y fíjate unas tareas como preparar los menús de la semana, salir a comprar, hacer un curso, ver un capítulo de una serie que te encante, comer, descansar un rato, pintar o hacer caligrafía, video-llamar a algún amigo, cenar, leer, ver una buena peli y a dormir. Que te dé sensación de que tu día ha sido productivo.

No dejar de arreglarse: leía en Instagram que lo más interesante de cómo viste la gente no es cómo se arregla cuando sale sino cómo se viste cuando se queda en casa. Aunque lleves ropa cómoda, a mí me funciona vestirme cada día para que por las noches me de gustito ponerme el pijama. También para verme bien, darme sensación de rutina aunque no salga y por tener la ilusión de ver qué me pongo cada mañana aunque solo sea para mí. Son pequeños hábitos que hacen de tu rutina un lujo. También mantener una rutina de belleza es muy agradable.

Cuidar tu espiritualidad: todo lo que está pasando a nuestro alrededor es muchas veces difícil de digerir, abrumador. Por eso es importante dedicar todos los días un espacio para la quietud mental, para agradecer todo lo bueno que sucede en tu vida y dedicar tu intención o pedir por aquello que deseas que cambie o termine. En estos días, es más importante que nunca cultivar la compasión, el agradecimiento y la reflexión para poder sacar conclusiones propias de todo lo que pasa a nuestro alrededor y cómo atajarlo desde nuestra pequeña porción de mundo. Reza, medita, lee y proponte firmemente contrastar la información que recibes. No te dejes llevar por todo, para para sacar tus propias conclusiones y piensa que incluso en los días más oscuros, siempre hay algo por lo que estar agradecido.

¿Cómo os estáis cuidando en casa? ¿Qué hacéis? ¿Qué cursos seguís? Os deseo mucha paz, cultivad el pensamiento crítico, sacad conclusiones propias de todo lo que nos está sucediendo, aprended algo cada día, sacad provecho de esta situación excepcional.

Nos leemos.

Foto de Alexis Christodoulou

p.d: cinco grandes libros de autoayuda, sobre la capacidad de emocionar.

p.d 2: no seáis gente.

9 comentarios

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  • Sandra

    Oportunas e interesantísimas reflexiones. Gracias

  • Laura

    Tienes vinted ahora? desde que cerró chicfy te perdí la pista!

  • Ana

    Me ha encantado el post querida Marina. En mi caso, he hecho un volcado de capturas de pantalla que tenía en mi móvil (más de 300!) y estos días estoy dedicándome a anotar esas recetas, buscar esos libros recomendados, etc. que estaban guardados y a la espera. A Sergio Fernández también lo descubrí por casualidad y me pareció brutal, me hizo reflexionar mucho. Te recomiendo los cursos de Domestika para cultivar tu lado creativo, son geniales y a buen precio. Un saludo!

  • Sílvia

    Hola Mariana; es un placer leerte. Llevo siguiendo tu blog años y no he dejado de sentir esa mariposilla de ilusión al saber que tengo un post en june lemon por leer, reservarte ese momento tranquila con un café para disfrutar y pensar porq tú siempre me haces pensar… seremos mejores cuando esto acabe. Yo te leo desde la uni, ahora con 33 primaveras vivo en confinamiento con teletrabajo y 3 pequeñuelos. No tengo tiempo de rutinas super relajantes pero estoy disfrutando de cada minuto. Beso! PD: Sigue escribiendo nos haces felices 😁

  • BEATRIZ

    Es increible como has ordenado en mi cabeza muchas de las tareas que quiero hacer y tambien aprovecho decirte que lo de hacer deporte antes de entrar a trabajar es una de las decisiones mas acertadas que he tomado. Me encanta leerte. Un saludo 😉

  • MARIAN

    ¡Pedazo de post! La verdad es que yo no paro estos días, sigo con el máster que estaba haciendo ahora online, me he apuntado a más cursos para seguir formándome y otros por hobby (también me encantan los de Hello Creatividad y de Domestika). Saco todos los días un ratito para hacer ejercicio con las rutinas de Ballet Fit y por la noche por fin puedo leer un poco. Justo voy a empezar Las hijas del capitán de María Dueñas, a ver qué tal 🙂

    ¡Un abrazo!

  • S.

    Gracias por este post! Lo necesitaba como agua de mayo! Me has dado muchas ideas que después de tantas semanas ya empezaban a escasear. No dejes de hacer lo que mejor se te da June!