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El amor en tiempos de coronavirus

amor en tiempos de coronavirus

Ahora que llevamos una semana confinados, he tenido tiempo para pensar y digerir un poco más la excepcional situación por la que estamos pasando. Después de siete días encerrada, con algunos más llevaderos que otros, he podido pararme a pensar en el masivo efecto mariposa que nos ha tocado vivir. ¿Cómo es posible que la casual elección de un plato tradicional en China, haya desencadenado el colapso de las economías en Europa, el cierre de fronteras, continentes paralizados y miles de muertos y afectados? Es casi imposible hacerse a la idea de que una situación anecdótica, mínima y tan remota, haya provocado consecuencias de proporciones tan épicas. Una realidad de ciencia-ficción que supera todos los guiones que llevamos años subestimando. Cuando nos creíamos tan listos, que lo habíamos visto todo, el mundo nos ha retado al siguiente nivel.

Y en él nos encontramos: con aproximadamente un mes de confinamiento por delante, he estado pensando que no solo la actividad de los países se ha congelado… También lo han hecho las relaciones. Hace unas semanas una amiga me contaba su preocupación al conocer que su futuro marido era positivo; aunque lo importante es que se recupera favorablemente, no pueden verse, darse consuelo físico, un abrazo. Otra amiga daba gracias al cielo porque el confinamiento le hubiera pillado a seis meses pasados de su terrible ruptura. “Imagínate, sin poder salir, sin tomarte algo, bailar, encontrar nuevas distracciones, amigas con las que consolarse a menos de un metro de distancia” – me decía.

Gente que se estaba conociendo han sido indeseadamente interrumpidos, quizá estos días de ausencia les aviven la ilusión. Prometedoras citas de Tínder agendadas que no llegarán a producirse, aprovechan estos días para hacer nueva cantera, proponiendo en el indefinido futuro próximo planes para el prometedor fin de cuarentena que hará arder Madrid, España y todos los corazones. Parejas confinadas en su propia relación con demasiado tiempo para pensar en todo lo que falla; otras que han conseguido, en un espacio reducido, encontrar hueco de sobra para arreglarlo. Parejas que en minúsculos pisos de ciudad se piden un imposible “tiempo en solitario”. Parejas separadas por el virus, por la sospecha o, simplemente, por pura geografía. Juntos, separados, solos, nuestras relaciones se han visto profundamente afectadas por la época que nos ha tocado vivir. El amor en tiempos de coronavirus es jodido, pero no imposible. ¿No son los retos los que más nos hacen crecer? ¿No son los momentos de flaqueza los que nos llevan a superarnos hasta límites que desconocíamos?

Quiero aprovechar para recordarnos que volverán los abrazos y los besos y los reencuentros. Y volveremos a bailar en esa discoteca y corearemos cada canción como nunca antes porque ya sabemos lo que se siente cuando te apagan la voz. Volveremos a sentarnos en terrazas con amigos, volveremos a viajar y a reírnos todos juntos, muy juntos. Volverán las casualidades y las citas de Tínder. Volverán las bodas despreocupadas y los ligues inesperados. Las noches de verano nos están esperando a la vuelta de la esquina, solo necesitamos un empujoncito más… Volveremos a sentirnos vivos y lo estaremos más que nunca porque agradeceremos a la vida cada segundo que nos ha regalado, valoraremos cada minuto compartido como si lo fueran a prohibir porque sabemos que ya ha sucedido y cómo se siente.

Volverán los abrazos, y el amor después del coronavirus será lo mejor que nos ha pasado en mucho tiempo. Casi lo estoy sintiendo. Vamos a volver más fuertes que nunca, solo un empujoncito más…

¿Cómo estáis viviendo el amor estos días? ¿Cuál es vuestra historia? Me encantaría saber. Desde aquí os mando ánimo a todos. Ánimo a todos los corazones rotos, a los solitarios, a los que necesitan espacio, a los que desean estar juntos y no pueden, a los que lo están y dan gracias a Dios. Estamos juntos en esto, vamos a tope. Solo un empujoncito más.

Nos leemos.

9 comentarios

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  • Soni

    Pues yo embarazada y mi chico es enfermero, así que imagínate el panorama que tenemos en casa, contacto 0. 🙁 pero como dices, todo pasará;)

    • June Lemon

      ¡Muchísimo ánimo!

  • Soy un corazón solitario por convicción, así que para mí el amor está en el mismo punto en el que estaba antes de esta locura. Por otro lado, soy introvertida y disfruto mucho de estar en la soledad de mi casa, así que el confinamiento lo llevo la mar de bien. Quizás la única pega que le veo es que temo salir rodando de esta, porque me estoy dedicando a dormir, comer y leer; pero nada que no se pueda solucionar luego con unos buenos paseos y algo de deporte. Lo mejor, sin duda, es que mis blogueras y youtubers favoritas estáis reapareciendo.

    • June Lemon

      jajajaja seguro que no! Cuídate! Y muchísimas gracias por la parte que me toca.

  • Elena

    Yo con marido y bebé en casa no puedo más que sentirme afortunada. Este tiempo de confinamiento está haciendo que padre e hijo puedan verse muchísimo más de lo normal gracias al tele-trabajo y eso también hay que agradecerlo! Y nosotros, que de por sí somos caseros, también nos sentimos más unidos. Claro que echamos de menos a los amigos, a la familia, el no poder ir a ver a nuestra sobrinita recién nacida… Pero prefiero quedarme con lo positivo, porque la normalidad sabemos que volverá, y hasta entonces es mejor centrarse en el día a día.

    Muy feliz de volver a leerte!
    Elena

    • June Lemon

      Me encanta leer esto. Estoy segura de que para muchos, esta época nos ha traído muchos momentos que después echaremos de menos o recordaremos con cariño entre toda la tormenta.

  • Lisa

    Un gusto leer tu articulo, siempre me ha dado mucha illusion leer tu blog y seguirte por la web !

    Yo estoy en lo siguiente : Gente que se estaba conociendo han sido indeseadamente interrumpidos, quizá estos días de ausencia les aviven la ilusión.

    Yo en Burdeos, y el en Barcelona…………………!

    • June Lemon

      Ánimo!!! En nada volveréis a abrazaros… Y muchísima suerte! Que sea muy divertido y que salga genial! 😉

  • Bel

    Yo vivo a las afueras de Madrid y mi futuro marido está confinado en su minúsculo piso en Madrid, se me hace muy raro pensar que vayamos a estar tanto tiempo sin vernos… Sólo puedo pensar en lo afortunados que somos de poder hablar a diario, poder verle por webcam o “whatsappear” a lo largo del día y saber que aunque estemos separados todo va bien… No me puedo imaginar lo duró que debía ser antes esperar a que llegará el cartero con el correo para poder tener noticias. ¡Quién no se consuela es porque no quiere! 😉