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Qué celebramos

 

No os miento cuando os digo que cuando llegaron a mí estas fotos y este editorial, no daba crédito de que me estuvieran ofreciendo publicar algo tan bonito. Entre los vestidos, los tocados y ese aire natural a lo Jessica Chastain de la modelo y lo increíblemente evocadoras que me resultan estas imágenes,  no he podido evitar reflexionar sobre su significado y acabar pensando en las novias y las celebraciones de hoy en día…

 

En los últimos años, con todo el auge del bonitismo, lo accesible de las bodas de bajo presupuesto o DIY y esa aspiración frustrada que pretende que nuestra vida sea como la de las revista, parece que nos hemos olvidado de lo que de verdad celebramos cuando nos casamos. ¿A qué hemos venido? ¿Para qué hemos reunido a toda esta gente? ¿Qué celebramos? 

 

 

Lo que quiero decir, es que las bodas-feria están de moda. Los puestos de comida, tener el enclave más pintoresco (castillo, palacio, you name it…), cada detalle ínfimo que ocupa un tiempo que no tenemos y todas esas cosas que a veces nos alejan del verdadero sentido de lo que hemos venido a hacer un día como ese. Y como ya hice con la Navidad hace unos años, hoy sólo quería recordar a lo que venimos cuando nos casamos, al menos para mí. A comprometernos, a entregarnos, a celebrar con la gente a la que queremos una unión basada en la firme intención. No hay nada de malo en querer tener una boda bonita, en absoluto, pero estas imágenes me recuerdan que una novia no es más novia ni más bonita en una fiesta llena de gente que en un bosque sin nadie, porque al final, lo que representa su figura no cambia con el enclave. No es una fiesta, es una ceremonia ante el dios en el que creamos o unos votos ante nosotros mismos que después, compartimos con aquellos a los que queremos y los que nos quieren. Y lo demás, es accesorio.

 

¿Te casarías descalza con este tío? ¿Te casarías sin gente? ¿Serías la misma? ¿Lo vivirías igual? Espero que el día que me toque a mí tenga mi respuesta a todas estas preguntas. Me gustaría que en mi boda todo fuera bonito pero no exagerado, que se recordara por las emociones y no por los regalos. Que la comida estuviera buenísima pero no recordaras nada del menú. Que se te contagiara la alegría. Que sólo recuerdes que tuviste la piel de gallina. Que lo pasaste bien. Que nos casamos felices y que tú lo fuiste aún más de verlo.

 

 

 

 

Muchas gracias a Cris. 🙂
Créditos del editorial:
Vestidos – Bebas Closet
Tocados – El Taller de Lucía
Fotografía – Adriana Roslin
Dirección de arte – Adriana Roslin y Cristina Carranza
Maquillaje – Vanessa Moreno
Estilismo – Cristina Carranza
Modelo – Emma Zethelius
p.d: ¿esto es verdad? 😉
Todas las fotos son de Adriana Roslin.

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9 comentarios

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  • Totalmente de acuerdo! El consejo mas valioso que me han dado al organizar mi boda ha sido: "disfruta de EL, olvidate de todo y mirale a EL, porque ese dia se centra en vuestra relacion, en vuestro compromiso y en vuestras ganas de estar juntos"
    Precioso post y preciosas fotos 🙂

  • Mi boda fue civil, en una finca… Y nos cayó un chaparrón durante todo el día como pocos ha habido en Madrid. La celebración y las fotos fueron más "recogidas" de lo que teníamos planeado. No obstante muchos nos felicitaron por la ceremonia, incluida mi familia más religiosa y tradicional. Mi marido dice que no recuerda si llovió.

    Supongo que aún te pilla lejos, pero la maternidad es otro nido de bonitismo 😉

    Ideales imposibles en la crianza

  • Pero qué post más bonito Marina! Y qué fotones =)

  • Anónimo

    me caso este año. El y yo. La fiesta otro dia. El dia q nazcan mis hijos no quiero a nadie mas en la sala de partos q a el. Lo mismo quiero en el momento que le jure amor eterno. Despues, toda la fiesta del mundo,