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Regalos asequibles para amigas embarazadas

Si algo he comentado con todas mis amigas estas Navidades sin excepción, es lo mayores que nos hemos hecho. El patrón es el siguiente: la conversación comienza con una breve actualización en titulares sobre nuestras vidas, a medida que fluye el tinto nos repasamos también las novedades de nuestras amigas más directas e irremediablemente desde hace un par de años, acabamos siempre en el mismo punto: bodas, bebés.

Todavía me parece que fue ayer cuando teníamos quince años y cuchicheábamos sobre aquella compañera de colegio de nuestra hermana que se había quedado embarazada y flipábamos. También me acuerdo cuando, al terminar la uni, hablábamos sobre las amigas se casaban con sus novios recién estrenada la veintena escasa y flipábamos. Nos imaginábamos la nuestra quizá con alguien que aún ni habíamos conocido. Ahora de ese candor ya queda poco. Cuando comentamos que se casa una amiga, la que lo ve factible en su vida le hace preguntas tácticas como ¿qué tal el cátering?, ¿Qué fue lo mejor, qué cambiarías? ¿Qué dj escogiste?  Mientras, el resto directamente pasa del tema hablando tranquilamente de otras galaxias paralelas en las que las bodas ni están ni se las espera. Es ley de vida. Pura supervivencia.

Pero aún hay más. Si sólo fueran bodas. Ahora, hay bebés. Cada vez más.  Y claro,  hacemos lo que llevamos haciendo juntas desde que nos conocimos con braquets y falda de tablas: flipamos. Y a la vez fingimos que somos mayores y que no nos impacta y nos alegramos y fantaseamos como las niñas que somos y fuimos mientras esperamos que, para el momento en que tu amiga te lo ponga en brazos (a su hijo, cuando hace cinco minutos estabais jugando con muñecos), te parezca lo más normal.

Y esto te lleva a un nuevo dilema económico y social. Si ya hablamos de los regalos de boda, ahora vienen los regalos para bebés, que son una nueva liga a parte. Como yo ya me he visto en estas un par de veces (and counting) os adelanto un poco de sabiduría compartida: regalar algo especial y bonito para bebés sin arruinarse es posible. Puedes encontrar cosas monísimas de ropa para bebé en Gocco como este peto escocés.

Lo cierto es que me encanta la ropita de bebé y los bebés en sí y aunque es un mundo del que aún no tengo ni idea y me fascina y asusta a partes iguales, me alegro de crecer y seguir flipando con mis amigas sobre todas aventuras que nos va trayendo la vida.

Y las que nos quedan.

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Foto superior de Gocco.

Post en colaboración con Gocco.