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El mejor consejo laboral

Últimamente ando pensando en lo que nos marcan los consejos que nos dan algunas personas, conocidas y desconocidas, que cambian nuestra visión sobre las cosas. Recuerdo que en mi primer trabajo de verdad me planteaba dejar la empresa para hacer un MBA o probar en otros lugares y estaba hecha un mar de dudas hasta que Dani, uno de mis compañeros, me dijo: “no lo pienses tanto, los cambios siempre espabilan“. Fue una frase corta, sencilla y no en plan revelación de gurú del marketing, pero absolutamente clave. A través de sus palabras comprendí en un momento que no debía estar tan preocupada por empezar una etapa nueva. Cuando cambias a un nuevo puesto de trabajo, lugar de residencia o cualquier otra cosa en la vida, pasas por un nuevo proceso de adaptación que exige que estés atento, que te esfuerces, que crezcas y te enriquezcas de cosas nuevas y eso a la larga, es algo positivo y un crecimiento personal vayas a donde vayas. En conclusión, entendí que no hay malas decisiones cuando se trata de cambiar y que si el cuerpo te lo pide, es porque has llegado al tope de tu curva de aprendizaje en una empresa o puesto y un cambio siempre, siempre, siempre te vendrá bien para seguir creciendo.

Si me pidieran a mí un consejo profesional, creo que daría dos: el primero, céntrate en tu trabajo y olvídate de los demás. Al pasar tanto tiempo encerrada en un edificio con la misma gente, es fácil dejarte llevar por lo que hacen, lo que tienen y lo que ganan los otros; a qué reuniones van, si actuán bien, si lo hacen mal… Es fácil dejarse llevar por la envidia o el chismorreo y eso, desde mi punto de vista, es un error. Si tú eres constante, consciente de la calidad de tu trabajo y lo que estás dando a la empresa, si eres capaz de ignorar los pensamientos de complejo que a veces nos asoman frente a otros, el trabajo hablará por ti y tu discrección y tu saber estar llamará la atención de la gente que realmente sabe ver más allá de los dramas de oficina. Tú sigue tu camino con constancia, céntrate en tu éxito y en estar a gusto con la forma en la que haces tu trabajo y colaboras con los demás y olvídate del resto.

El segundo consejo que daría y que he aprendido de la experiencia empresarial es que no solo hay que hacer si no parecer. Con esto lo que quiero explicar es que en el mundo empresarial en general, la actitud frente a tus compañeros, los buenos modales e incluso la postura y el interés que muestras en las reuniones y escribiendo emails dicen mucho de la clase de trabajador que eres y al final, seamos honestos, son comportamientos que afectan a las percepciones que la gente tiene de ti. En mi opinión es importante demostrar respeto al trabajo de los demás como te gustaría que lo hicieran con el tuyo. Bastan pequeños gestos obvios como guardar el móvil durante cualquier reunión para mostrarte 100% conectado a lo que otros se están esforzando en explicar o compartir.

Así que, dicho esto, me encantaría saber, ¿cuáles son los mejores consejos que habéis recibido o cuáles daríais vosotros basados en vuestra experiencia?

La sabiduría compartida siempre enriquece y siempre ayuda, quién sabe si vuestros conocimientos pueden ser decisivos en la vida de alguien… 🙂

p.d: encontrar lo que de verdad te gusta.

12 comentarios

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  • Patricia

    Gracias por tus consejos Marina, siempre me sirven de mucha ayuda😊 Y más ahora que en unos meses entraré de lleno en mi mundo laboral. Y, sobre los consejos que yo daría, respeto, educación y mucha empatía. Al final una empresa son personas y creo que entendermos es una capital añadido muy importante.
    Un besazo y buen inicio de semana 🙂

  • Qué buen artículo Marina! ¡Me han encantado los consejos! Es muy importante la forma en la que “estás en el mundo” y no sólo en el ámbito profesional.
    Para mí el mejor consejo, o al menos lo que siempre me hace pensar y mirar hacia delante es intentar ser perseverante siempre (nunca dejes de intentar, de hacer, de probar, de escuchar y de leer) y no tener miedo de empezar de cero.

  • No solo hay que trabajar duro y saber que lo que haces está bien hecho ( y estar satisfecho con uno mismo cuando llegas a casa), también hay que preocuparse por que los demás lo sepan. Hay que hacerse imprescindible si quieres que te valoren. ¡No hay que ser bondadoso en un mundo tan competitivo porque te las dan dobladitas a dos carrillos!

  • Cristina

    El mejor consejo laboral y no laboral me lo dio mi padre y es “disfruta, sea lo que sea que estés haciendo, ya sea viendo una película, estudiando el peor exámen de tu vida o haciendo una guardia de 24 horas” y se puede aplicar a todo! Cuando llegas al trabajo en un día malo y ves a un compañero de trabajo alegre y echándole ganas, piensas: bff, será que no estoy hecho para este trabajo? que no soy lo suficientemente buena? no se da cuenta de que esto es una m**rda y podría estar de viaje por ahi? Pero todo es actitud! Ya estés pintando las paredes de tu casa o preparando una exposición! Así que a echarle ganas! (Esto sería algo parecido a lo de “ser gente de lunes” 😉 )
    Besitos!!!

  • completamente de acuerdo! reitero lo que has dicho de NO tener miedo al cambio. Siempre que salimos de nuestra zona de confort, estamos creciendo. Yo quiero compartir algo que me pasa. Yo soy una persona exigente conmigo misma, y nunca tengo un sentimiento de completa realización, SIEMPRE puedo mejorar. Pero hoy leía aquí http://www.becomingminimalist.com/feel-success/ que quizás en eso se basa el éxito, en no llegar a un punto y sentir que hemos tenido éxito, sino en seguir mejorando y marcándonos nuevos retos, pero OJO, siempre celebrando nuestros logros y las personas que somos HOY. De otra manera, nos meteremos en un bucle de frustración sin fin por no alcanzar un ideal. Ya solo el esfuerzo y amor que ponemos en nuestro trabajo son motivo de orgullo.

    ah! y pensar que todos hemos tenido un primer día, que TODOS los principios cuestan… en conclusión, ser BENÉVOLOS con nosotros mismos y no machacarnos por no saberlo hacer

    http://estherensumundo.blogspot.com.es/

  • Paula

    La humildad, creo que es una de esas cualidades y actitudes fundamentales cuando se trabaja, junto con el respeto y las ganas, muchas ganas y sonrisa.

    Un saludo!

  • Hola June,
    No podría estar más de acuerdo contigo. Ambos consejos los he llevado por bandera, aunque a veces, no puedas evitar caer en un “chismorreo” o cuando el cambio se complica y se te hace cuesta arriba pensar dos segundos “con lo bien que estaba yo antes, que todo lo sabía y lo controlaba”. Me gustaría añadir a esos dos consejos uno que aunque se da por hecho, muchas veces falta, y es HONESTIDAD en tu trabajo. La honestidad abarca muchas cosas pero para mi es importante que a pesar del nivel técnico que tengan tus tareas (y te habla una que es Project Manager especializada en contabilidad, cero creatividad!!), en tu desempeño se tiene que ver el cuidado, los conocimientos y la experiencia máxima que tengas en ese momento. El salir del paso por los pelos también se nota y se agradece trabajar con profesionales que “hilan” con dedicación.

    Un saludo

  • Hola!

    Me han parecido dos consejos súper acertados. Sobre todo el primero. En muchas ocasiones nos centramos demasiado en los demás y miramos poco nuestro trabajo y, no es hasta que uno se centra en lo suyo que descubre todo su potencial.
    Si tuviera que dar un consejo, lo tengo claro: piensa, luego piensa y más tarde habla. A mí, que lo de mantener el pico cerradito a veces me cuesta (costaba), dejar que los demás se expresen y pensar muy bien antes de hablar qué quiero decir me ha ayudado muchísimo. Espero que os sirva a vosotras también 😉

    Un besazo y gracias por el post!

  • Ana

    Ay, me ha encantado este artículo, como todos los que publicas.
    Me gustaría mandarte unas preguntas porque estoy escribiendo un reportaje para una publicación inglesa destacando el trabajo de tres blogueras de distintas partes del globo. Una debes de ser tú. Te voy a mandar un mail, ojalá puedas sacar un ratito para contestarme. Felicidades por tu trabajo Marina, es muy interesante.

  • Bernie

    Hola Marina,

    Como me gusta tu blog, apenas leí tu entrada levante los ojos y vi la frase que tengo pegada en la pantalla de mi PC y me sonreí: “Haz siempre lo que te haga feliz, aunque te despeine. Lo peor que puede pasarte es que te tengas que volver a peinar” – Quino.
    Si tuviera que dar un consejo, creo que uno es saber escuchar al otro. Entender que uno uno no es un robot y que siempre alguna razón.
    Te mando un beso

  • Hola! Me ha gustado mucho leer esto porque precisamente o de centrarte mucho en tu trabajo y olvidarte de resto es algo que yo tengo que hacer porque me estoy empezando a abrir camino como freelance. A veces es difícil trabajar solita desde casa porque parece que remas siempre contracorriente. Hay días buenos y malos, y aceptar que así es y siempre va a ser así es un buen consejo que alguien me ha dado.
    Otro gran consejo que sigo es el de confiar ciegamente en tu trabajo, poner peso en las cosas que haces, caminar seguro sabiendo que si tu lo ves así bien estará.

  • Hola!

    Desde luego, qué razón… Me ha gustado mucho tu post y me ha inspirado para hacer también mi pequeña reflexión con el que ha sido el mejor consejo que me han dado a mí: compárate sólo contigo mismo porque eres con la única persona que tienes la perspectiva suficiente para hacerlo. A veces, el querer mejorar en el trabajo por encima de los demás también nos frena.

    ¡Un beso!