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Cuidados de otoño

Llegaste. Me obligaste a guardar los bikinis, maldito. En realidad, no se cuándo te infiltraste; ¿cuándo empezó a refrescar por la noche? Llegaste sin avisar, revestido de tregua al calor sofocante, me conquistaste cuando me invitaste a sacar el edredón para acurrucarme bajo su pluma, cuando llegó lo nuevo y compré mi agenda. Me engañaste diciéndome que realmente eras más verano que otoño, que lo del principio duraría para siempre. Me dejé embaucar hasta que fue tarde: ya habías llenado de hojas las calles, olías a leña, a recogimiento, a familia. Empezaron gustarme tus mejillas frías, tus rutinas, tus días cortos, tus noches largas. Me conquistaron las comidas que me trajiste y tus paisajes de fuego. Me enamoraste sin darme cuenta, maldito. Ojalá vinieras para quedarte.

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Así es como me siento con el otoño, me resisto a la idea de su llegada hasta que me doy cuenta de lo maravilloso que es. Normalmente me lleva hasta estas fechas recordar que el otoño es la época de la alcachofa y de las setas, que vuelven los potajes y las sopas; me cuesta recordar lo que me gustan las rutinas de frío y lo que me reconfortan los días de estar en casa y ponerse al día con todos los otros aspectos de la vida que no son trabajo. Y en esas me encuentro ahora: buscando consuelo a la marcha del verano con mis rutinas de siempre y si hay una que me encanta, es la de cuidarme; que, aunque la mantengo todo el año, en otoño se vuelve más intensa, más gratificante; como el truco que me hace dormir mejor o el tratamiento que me hago para que me dure durante más tiempo el color sano del pelo…

Los domingos de mascarilla: una de mis formas caseras (y gratis!) de darme un homenaje cuando llega el frío, es hacerme una sesión de spa todos los domingos. Por la noche, cuando llego a casa, me exfolio la cara, me  la lavo concienzudamente y me pongo una mascarilla dejándola actuar mientras leo, veo una peli o preparo cosas la semana que viene. Es como una especie de ritual para empezar con buen pie la semana. Parece una tontería pero funciona de maravilla para acostarte sintiendo que has tenido un rato para ti y para cuidarte. Al final, nuestro cuerpo, como nuestra casa o nuestra mente, es un tempo que se merece su tiempo y su dedicación!

cuidados-para-pies

Acordarme de los pies: otra cosa que me encanta después de pasar dos meses caminando en sandalias, es volver a cuidarme los pies. Es increíble la de gente que veo en verano que los lleva agrietados y resecos y la mala sensación que da cuando son ellos los que nos sostienen cada día. Los pies soportan el peso de todo nuestro cuerpo y según la reflexoterapia, tenerlos ciudados con un masaje y bien hidratados ayuda al bienestar general así que este año, me he comprado unos calcetines con crema hidratante incorporada de Natura y me los dejo puestos 20 minutos al menos dos días a la semana y cuando me los quito, me hago un pequeño masaje con mi maña (que es más bien tirando a nula) y me noto las piernas mucho más relajadas e incluso que hasta duermo mejor!

cuidados para la caída del cabello

Hidratar las manos: en cuanto empieza a hacer frío, no hay quien me pille sin la crema de manos. Tengo mil con diferentes olores repartidas por las bolsas de aseo de todas partes (en casa, en la oficina, en la bolsa del gimnasio…). Es la típica rutina para antes de acostarme o en el metro y los olores especiales de cada una de ellas… Mmm, es como echarse colonia. Además echarse crema de manos cuando están secas tiene algo de reconfortante y triunfo personal que sólo es comparable a echarse cacao cuando tienes los labios como un cartón o a llevar un paquete de kleenex cuando necesitas sonarte. Esos pequeños triunfos del previsor.

vicjy anti caida cabello

Volver a cuidarme el pelo (porque él también se va de vacaciones): después de todo el verano, otra de las rutinas que rescato es la de embadurnarme una vez a la semana en mascarilla reparadora para sanear las puntas (y mantener los mechones ultra rubios que aún aguantan – ¡resistid!). Además este septiembre he incorporado a mi puesta a punto un tratamiento para evitar la caída del cabello que se produce en otoño y que todos los años me hace temer que como siga por ese camino, me voy a acabar quedando calva! Para ello he empezado a probar unas ampollas para la caída del pelo que se llaman Dercos Aminexil Clinical 5 de Vichy. Aunque sólo llevo unas semanas y los resultados se notan a partir de un mes, son unos frasquitos con dosificador que te aplicas en el pelo después de la ducha muy ligeros y que no apelmazan el pelo que  fortifican el cuero cabelludo y evitan la caída del pelo diaria (porque en otoño, por algún misterioso motivo, se cae más -o al menos a mí-) y también la caída por estrés (que también es súper común). Ya os diré más adelante! Si tú también quieres probarlo, puedes conseguirlo ya aquí.

Rutinas mañaneras para cuidarse de dentro a fuera: desde septiembre estoy tomando jalea real por las mañanas como si fuera un “antigripal natural”. Por lo visto, la jalea real de las abejas está llena de propiedades y con una gotita debajo de la lengua cada mañana te llena energía y mejora tu sistema inmune. De momento tengo unos leucocitos espartanos que aguantan divinamente pero ya veremos qué tal los resultados a medio plazo.

Y esto es todo! Parece mentira como cosas tan pequeñas pueden hacer sentir tan bien y lo fácil que puede llegar a ser darle la vuelta a la rutina con detalles para uno mismo que la convierten en ilusionante. Cada estación tiene su encanto y si bien el verano, con su sal y su sol me roban el alma cada agosto, ya había ganas de rutina y del crujir del otoño.

¿Cuáles son vuestras rutinas y ciudados de otoño? ¿Algún descubrimiento? ¿Cómo os cuidáis? Compartir es vivir!

(La foto superior es de Zara)

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He realizado este post en colaboración con Vichy. 🙂 Si tienes cualquier duda, puedes leer más sobre las colaboraciones que hago en June Lemon aquí.

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7 comentarios

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  • Eugeniagib

    Marina, yo adoro esta época del año rebautizada como “veroño”.
    Estoy deseando mantita y calcentín gordo, con mi taza de té calentita, viendo una peli después de comer…

    Te recomiendo para la caída del pelo, porque hubo una época que creí quedarme calva…. también de Vichy: Dercos Neogenic ! Eso más pastillas anticaida Inneov ! He recuperado todo, ahora estoy un poco fea llena de “abuelillos” como digo yo… alucinas todo el pelo nuevo que me ha salidooo , mi peluquero también flipa cada vez que me ve !

    Espero que te sirva la recomendación, para mí lo más, 100 % recomendable y 100 % eficaz, los 2 productos.

    Besazo grande !

  • Sara Marina

    Yo también me resisto a dejar atrás el verano y todo lo bueno que conlleva, pero la frustración me dura poco y las cosas buenas y bonitas de la nueva estación enseguida me atrapan. Como cuando referesca y aún vas de semi-verano y llegas a casa y te colocas unos calcetines y un pijama finito pero largo…mmmm 😛
    Además, en tu caso estás en una nueva ciudad y podrás descubrir lo bonita que es Barcelona llena de hojas, o pasear cerca del mar una mañana/tarde soleada de otoño…
    Cuando entren ya los días de frío,si me lo permites, te recomiendo ir a la calle Petritxol, hay unas granjas que hacen un chocolate de vicio!! y ya de paso puedes ir a Beardsley, que es una tienda de decoración súper chula, sobre todo pasado Halloween que ya empiezan con los adornos de navidad y los escaparates son preciosos. (si vas y te acuerdas ya me lo dirás 😉 )
    Un saludo!

  • Ana

    ¿Por qué agenda te has decidido este año? Ha salido cada cucada… 🙈

  • Paloma

    Mmmm… Me encanta la llegada del otoño, lo de sacar el nórdico compensa el tener que guardar los bikinis! ¿Qué mascarilla usas? Tanto para la cara como para el pelo.

  • Soy muy fan de cuidarse los domingos pero muchas veces la falta de tiempo o la propia pereza hacen que quede en saco roto mi propósito… Este año me prometo a mi misma hacerlo 🙂

    Espero que el resultado del tratamiento capilar funcione, ya me contarás, porque en esta época creo que no eres la única que teme quedarse calva, en mi casa parece que vive un gato !

  • Con los cambios de temperatura me he resfriado y quiero cuidar mis defensas, por lo que voy a incluir en mi alimentación el poleo (una cucharada en un buen zumo de naranja). La miel es otro de mis aliados. También estoy empezando a obsesionarme con hacer el caldo perfecto, es lo que más me gusta con el frío, una sopita caliente.
    Vamos, todo relacionado con la alimentación, porque en mi opinión si te cuidas desde dentro se refleja en el exterior 😉
    http://estherensumundo.blogspot.com.es/

  • Como escribes Marina… creo que ya te lo he dicho otras veces, pero el inicio del post me ha transportado al otoño ideal. Tengo algunas rutinas parecidas a las tuyas. Justo este año me he comprado también el anticaída de Vichy (a ver que tal va). Cuesta encontrar el momento para cuidarse, pero después se agradece!
    🙂