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El día en que te convertiste en una línea

Reflexiones June Lemon

Durante años me obsesionó convertirme en una línea de diálogo. Cuando lo dejé con mi primer novio me torturaba la idea de que nuestra relación completa, con años de crecimiento, amor profundo y anécdotas infinitas, se redujera a una línea casual entre dos amigas: – Ah, sí, ¿éste? Tuvo una novia durante muchos años y lo dejaron-. A pelo. Me aterrorizaba que algo que para mí fue tan profundo, tan especial y tan importante en mi vida para siempre pudiera convertirse en una mierda de frase de apenas diez palabras que me transportara de una patada al Planeta Ex, con todos los “estuvieron diez años juntos, conoció a otra en dos meses y se casó” o los “le dijo que era lesbi“. Insoportable.

Desde entonces pienso en la capacidad que tienen las palabras de contraer el espacio-tiempo, comprimiendo en su trazo profundos sentimientos de agonía, amor, generosidad o rechazo que van mucho más allá de las relaciones. Todos hemos sido víctimas de una anécdota alguna vez. Por ejemplo, “a su padre le dijeron que le quedaba un mes de vida cuando fue a donar sangre“, “su hermana murió atropellada” o “tuvo anorexia“, incluso “su novia le plantó en el altar y se fue un año a la India“. Detalles morbosos de la vida de los otros, historias que se debaten entre la lástima y la humillación formuladas por personas sin malas intenciones, distraídas. Estigmas que despiertan compasión, sorpresa y preguntas. Me asombra como en una frasecilla se resumen, sin cursiladas, los que probablemente hayan sido los momentos más decisivos, cambiantes y fuertes de toda tu vida. Me alucina que una línea lanzada al aire dé exactamente en el brutísimo quid de la cuestión y a la vez, qué bestia, qué pobre, qué limitante. Cómo una línea escueta pueda condensar el dolor, la desesperación, la confusión, la rabia, la superación, la nostalgia, la alegría, la intimidad y los mil secretos de la vida que aprendiste cuando tus vivencias daban sentido a esa frase; todo aquello que de repente comprendiste. Cómo las palabras, pueden contener profundas y misteriosas implicaciones secretas que recogen escenas que nuestras mentes son incapaces de imaginar si no las viviste en primera persona y las encierra, calladas, oscuras, en las profundidades de sus surcos, esperando a que alguien, un día, repare en ellas, desempolvando toda la sabiduría humana que encierran y piense, realmente, en lo que implica la línea que acaba de decir.

p.d: Buena gente que te presenta a más buena gentegente de viernes y la vida sin drama.

p.d 2: la capacidad de emocionar.

14 comentarios

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  • Echaba de menos a esta Marina! Como siempre me ha encantado. E insisto, cuándo nos harás felices con un libro tuyo?

    • June Lemon

      Muchas gracias, Azucena! Ojalá muy pronto. 🙂

  • Eugenia G.

    Brutal, sin palabras !
    Me ha llegado… Es algo que pienso muy frecuentemente.

    Sólo dos frases de peli que me han venido a la cabeza al leer tu post:

    Alicia: ¿Cuánto tiempo es para siempre?
    Conejo blanco: A veces, sólo un segundo.

    “Este nada ha significado para mi más que muchos algo” Lo que la gente puede considerar nada para tí puede ser un gran algo.

    • June Lemon

      Me encanta, Eugenia!
      Y me encanta Tienes un e-mail.

      Gracias, por estar ahí siempre. No me puede hacer más ilusión!

  • Elena

    Madre mía que estupendo post y las frases finales de Eugenia….son el quid de la cuestión, depende de que depende…que lo más insignificante para unos, puede ser el todo para otros, besos Marina.

  • Verónica

    Una de las razones por las que amamos la escritura; porque hay más reflexión, porque meditamos más las ideas que cuando hablamos y a veces, -tantas veces- juzgamos y herimos sin querer …

  • Marina. Soy fan! Nunca había pensado en que podría convertirme en una línea… O sí, en realidad lo he pensado muchísimas veces, pero no lo había conseguido explicar tan claramente.
    Por cierto, leyéndote por aquí, perdona que te diga, pero no creo que seas una línea para mucha gente. Y si lo eres, pues ellos se lo pierden!
    Azucena, sí, la frase es de “Tienes un e-mail”. Hay películas que forman parte de nuestras vidas…

    • June Lemon

      Muchas gracias, Caperu. 🙂

  • Yo también soy una linea, pero la linea que soy es densa y compacta, está llena de un montón de cosas y no todo el mundo está capacitado para verlas y valorarlas.

    Me encanta el post me siento muy identificada con él y te felicito nuevamente por hacer magia!!
    Un beso!!

  • Qué maravilla, Marina… ¡brutal! Decir tanto con tan poquitas palabras y poner por escrito algo que todos, siempre, sentimos. Cada día más fan y tú más inspiradora… 🙂
    Un abrazo!

  • El mismo miedo tenía yo en el mismo casa que tu. A eso y a olvidar los pequeños detalles.
    Un gusto leerte, como siembre!

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