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¿Cuál fue tu regalo de boda favorito?

Me hago mayor. Cada poco tiempo recibo la insistente llamada de una amiga de siempre que me confiesa sin contenerse que se casa en unos meses. Mi alegría al felicitarlas es genuina. Las adoro. Me gustan sus novios y deseo profundamente que sean felices, quiero para ellas lo mejor. Me emociona sinceramente esta etapa nueva en la que estamos entrando a cuenta gotas. Tanto me alegro, que mis reflexiones sobre bodas han alcanzado cotas inexploradas y me encuentro, cada vez más a menudo, enredada en  pensamientos sobre el sentido de La Unión, desgranando hasta el origen el simbolismo que acompaña a esta fiesta mística.

Como en todas las tribus sociales del mundo; nosotros, los españoles, tenemos también ese código de reglas no escritas que de todos son sabidas y me traen por el camino de la amargura. La parte concreta que ocupa mis pensamientos distraídos en las infinitas horas de bus que pueblan mi vida es aquella de los regalos de boda. En los tiempos modernos, el verdadero sentido de la contribución de los invitados a la creación del hogar de los cónyuges se ha perdido. Muchos viven juntos, otros ya lo tienen todo y para la gran mayoría, eso del regalo se ha convertido en una precaria forma de cubrir los costes del deficitario negocio en el que se ha acabado convirtiendo su unión matrimonial. Aquí es donde se plantea mi problema. Tengo buenísimas amigas a las que literalmente, paso de ingresarles dinero para un regalo ficticio en un dominio confeccionado para la ocasión. Soy una rebelde bodil. Me apetece algo más clásico, quiero enviarles un juego de copas a sus casas. Soy una nostálgica. Me gustaría que realmente el día de mañana miren esas flautas de champán de Christofle que usaron por última vez hace veinticinco (millones de) años y digan: ay, esto fue un regalo de mi boda.

Se ha perdido en cierto modo el sentido del regalo de boda. Ese objeto bueno y raro que no adquiere uno una tarde tonta de sábado en la que despelucha la Visa. Uno no se levanta un día pensando: me voy a autorregalar una cubitera con mis iniciales en serifa, que me apetece mucho. No. Queremos recibir regalos como esa pieza de mobiliario que grita por sus calidades y acabados: PARA TODA LA VIDA, COMO TU MATRIMONIO. En teoría al menos, que a eso hemos venido, ¿no? A casarnos para aguantarlo hasta el último día o al menos intentarlo a tope. Ahí está el tema. Aunque regale algo terrible y totalmente alejado del gusto de los novios, quiero que el objeto perdure en sus memorias como reflejo del tiempo pasado, incluso como anécdota. Regalemos recuerdos, al menos los que somos más allegados a los novios, al menos a aquellas personas que nos importan de verdad, las que sabemos que valorarán el gesto.

Me he propuesto a través de mis actos rescatar el verdadero, casposo y maravilloso sentido del regalo de boda. Por eso tengo una pregunta para ti que siempre arrojas luz en mis dudas más oscuras y me sacas la sonrisa con esos pedacitos de tu vida que a mí me hacen tan feliz porque veo unos instantes a través de tus ojos; cuando tú te casaste, ¿qué fue lo que más te gustó? ¿Qué te emocionó? ¿Qué te horrorizó de todo aquello que recibiste? Repasemos por un momento los tesoros que amasaste, dame ideas para revivir este arte perdido, esa capacidad de emocionar que no debió abandonarnos nunca. Siempre confío en ti.

Foto de Sean Money + Elisabeth Fay

p.d: ¿cuál es el regalo que más ilusión te ha hecho nunca? Vuestras respuestas en este post fueron preciosas también.

p.d 2: muchísimas gracias por todas las respuestas que está teniendo este post. Me ha encantado leer todos los detalles que habéis tenido con la gente a la que queréis o los que ellos tuvieron con vosotros y estoy cogiendo mil ideas, como regalar una medalla, partes de viajes increíbles o algo hecho a mano. Me hace mucha ilusión ver que no estoy sola en esto de emocionarse al regalar y de pensar en qué se han convertido las bodas últimamente.

45 comentarios

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  • Antonia

    El regalo se ha vanalizado en esta sociedad de compra rápida pero el regalo es un acto(estudiado magníficamente por la antropóloga margaret mead)profundo que implica pensar en la persona a la que regalamos(sus gustos,lo que le apetece…) reducirlo a enviar dinero a una cuenta me entristece profundamente.Conservo “todos” los regalos de mi boda incluidos los infames y revivo momentos,recuerdos,amistades pasadas en cada uno de ellos.Los objetos pasan a tener vida :la mía

    • June Lemon

      Precioso! Eso es justo lo que me hacía ilusión, lo de conservar “retales de tu vida”. Quizá no todos pero sí algunas cosas que causan emoción al verlas.

      Un beso gigante!!

  • ¡Cuánta razón tienes, Marina! Coincido completamente contigo 🙂
    Se ha perdido la bonita costumbre de regalas cosas con significado, que llegan al corazón y que perduran en el tiempo.
    En mi caso te diré que hubo varios regalos que me llegaron al alma: mi abuelita me regaló el segundo vestido de novia y los pendientes que me prestó para el gran día (nada más y nada menos que los que ella lució 60 años antes en si propia boda) Por su parte, mi mejor amigo, tuvo el detallazo de regalarnos la suite de un precioso hotel y el spa del día después ara nuestra noche de bodas. Aunque todo regalo me hizo ilusión y lo agradecí en el alma, éstos son mis preferidos (L)

    ¡Un beso!

    • June Lemon

      Me encanta la idea, María!

      Por supuesto todos los regalos son muy de agradecer, vengan en el formato que vengan. 🙂
      Me encanta la idea del hotel y el spa y sobre todo el gesto de tu abuelita! Ese era el objetivo del post, despertar algunos buenos momentos vividos. 🙂

      Un abrazo!!!

  • Lenabig

    Totalmente de acuerdo en todo! Yo generalmente sobre todo cuando son personas especiales me niego a hacer transferencia o acudir a la lista de bodas, si son compromisos y no son allegados sí uso esa vía.

    Particularmente, la gente que me hizo regalos vía transferencia (yo no la puse en la invitación ni cosas de esas que están de moda, personalmente y sin ofender, me parece de bastante mal gusto, pero muchos familiares principalmente me insistían porque les era más cómodo y la dí) me da mucha pena porque luego no sabes en que te has gastado ese dinero, en gasolina, en un desayuno, que sé yo! Yo aconsejo después de ver lo que me pasó a mí que aunque te den dinero con ese dinero comprarte algo que te haga ilusión especialmente, así al menos puedes atribuir ese regalo a alguien. Ahora lo hago así, se acerca mi cumple y mis padres me van a regalar dinero porque no quieren pensar (soy complicada para los regalos) pues ya tengo en mente el objeto del deseo y aunque no me lo hayan comprado ellos directamente, para mí es como si lo hicieran, en cambio si dejo el dinero en la cuenta corriente, poco a poco va mermando y sin reparar en que y me niego porque luego no te queda ningún recuerdo especial que es de lo que se tratan los regalos!

    Mi mejor regalo de boda fue un plan ! Unos amigos nos regalaron una reserva por supuesto pagada en Can Roca y no sólo fue guay por ir al restaurante si no también por el súper plan de Gerona, es precioso, pueblecitos espectaculares, gastronomía riquísima, fue un finde difícil de olvidar.
    Seguramente si no nos lo hubiesen regalado por nosotros solos no hubiese salido la iniciativa de ir nunca, así que eternamente agradecida, además de que tienes que reservar con al menos con medio año de antelación! Tienen un sistema muy particular de reservas…

    Espero que te inspire mis impresiones! Me encantaría compartirlas contigo en persona con una cena rica hablando de lo humano y lo divino pero mientras tanto será vía virtual!
    Tu amiga Eugenia G (he utilizado seudónimo mi apellido al revés, porque este comentario puede levantar ampollas ya te contaré porque)
    Besazos!

    • June Lemon

      Qué ilusión más grande me hace cuando me comentas!!! El regalo de Can Roca me parece una experiencia inolvidable! Y respecto a los regalos que son dinero, estoy totalmente de acuerdo en que si no es un dinero necesario para alguna cosa concreta, es mejor reservárselo para algo que nos haga verdadera ilusión y que no se vaya diluyendo en el día a día.

      Un abrazo enorme!!!!

  • Marina! Justo hace poquito teniamos nosotros ese dilema. Se casaron dos buenos amigos nuestros y acabamos por regalarles entre todo el grupo de amigos una “mini luna de miel” en el Hostal Spa Empuries y han vuelto con las enforfinas a flor de piel y súper felices y agradecidos 🙂 Ellos era un caso especial ya que en Noviembre se van a Tel Aviv a vivir y no quieren llevarse mucho objeto material. Por mi parte tengo que decir que el día que me toque a mi me encantaría recibir ese tipo “para toda la vida” del que hablas, por mucho que tengamos el nido hecho hay tantísimas cosas compradas para salir del paso que no me importaría sustituirlas por mini reliquias 🙂

    Como siempre, es un gusto leerte!

    • June Lemon

      Hola Verónica!

      A mí me pasa igual. Esas cosas más atemporales siempre tienen un espacio en nuestros armarios o en nuestros corazones, aunque lo importante es concoer a los novios y conmoverlos; viajar ligero de equipaje por la vida también es un arte muy valioso. 🙂

      Y cómo me gustaría conocer tu nido que por las fotos veo que es precioso. :))))

  • Pues yo estoy y no estoy de acuerdo con lo que dices… a mí tampoco me gusta la idea de cubrir los costes del “cubierto” pero, llenar la casa de los novios con trastos inútiles que no van a hacer más que coger polvo me parece la peor forma de contribuir al consumismo que nos rodea constantemente. Eso sí, un regalo personal, que sabes que les va a emocionar y recordar siempre es otra cosa (una obra de arte para que inicien esa colección de la que llevan hablando años, una cena en un restaurante de estrellas que no se pueden permitir, una botella de whisky de tropecientos millones de años…)

    Nosotros tuvimos una boda pequeña, sólo con la familia y amigos, sin compromisos de ninguna clase y les pedimos que nos ayudaran a viajar, que era lo que más ilusión nos hacía para empezar esta nueva etapa, así que todos fueron muy generosos y gracias a ellos pudimos recorrer una pequeña parte del mundo.

    Sin embargo, nuestros mejores amigos fueron un paso más allá y contribuyeron al “bote viajero” con una pecera llena de peces de origami hechos con el dinero. Al volver de nuestro primer viaje (dos semanas en una cabaña en los mil lagos finlandeses) aparecieron en casa ¡¡con peces!!

    Somos un desastre y los peces no han sobrevivido, pero esa pequeña pecera estará siempre con nosotros como recuerdo de lo especiales que son…

    ¡¡Así que apoyo totalmente tu cruzada contra los regalos monetarios sin valor sentimental en las bodas!!

    ¡Besos!

    • June Lemon

      Hola Verónica!

      Qué regalos tan bonitos!! Tanto el de viajar como el de los peces de origami. Este texto que he escrito es sólo una forma poética de preguntar por regalos que nos emocionaron a cada uno de nosotros, sean materiales, sentimentales o dinero para hacer los sueños realidad.

      Muchas gracias por compartirlo. No sabes cómo me gustan estas historias. 🙂

  • Marian,
    Estoy totalmente de acuerdo contigo pero todo depende del buen gusto de tus amigos. Por ejemplo, a mí una cubitera con mis iniciales o algún objeto de coleccionista si que me haría gracia. Pero en la vida real no todo el mundo tiene tus gustos…
    En mi caso, cuando me casé todo el mundo nos dio dinero, aunque algunos amigos si se curraron una manera original de darnos el dinero, pero de los casi 200 invitados, hubo dos regalos físicos, el de mis hermanos que nos regalaron la thermomix, porque es un clásico en mi familia y lo regalamos a todos los hermanos y una tarde en el Aires para dos, con cena después. Y luego hubo un caso divertido, una amiga de la familia nos regaló una centrifugadora (si, existe, y es casi del tamaño de una lavadora!!), que en nuestra mini casa no tuvo lugar y sigue en su caja en el garaje de mis suegros, y además una figurita de Lladro (mas que figurita, figuraza, porque es enorme), que es muy mona pero tampoco la hemos integrado en casa porque no nos pega mucho con nuestra decoración, y está también en casa de mis suegros. En este último caso agradezco que nadie mas nos hiciera regalo físico, pero la tarde en el spa dos días antes de la boda, es algo que recordamos muy a menudo y que si no nos lo hubiera regalado nunca habriamos hecho, así que como te digo, todo depende del nivel de regalos.

    • June Lemon

      Hola Anna!

      Por supuesto, cada uno tiene sus gustos! Sólo son ejemplos para estimular el tipo de regalos que más os han emocionado y así obtener ideas para llegar al corazón de mis amigos que se van casando. Muchas gracias por compartir tu historia también! Me encantan. :))

  • Una cubertería, si señor. Si bien es cierto que fue la única que recibí, y teniendo en cuenta que los bancos ya nos las regalan. ¡Una puta cubertería! Con el mejor de los deseos; así que el día que tenga una casa que amueblar, ya tendré con qué llevarme el pan a la boca.

    • June Lemon

      Un clásico entre los clásicos!

  • Anne

    Marina! Me encantan este tipo de reflexiones 🙂 Yo no estoy casada y comparto mucho tu pensamiento de que se ha perdido la esencia de los regalos en las bodas (y creo que en muchos casos la de las bodas en general, pero eso es otro tema!)
    Solo una de mis amigas cercanas se ha casado y aunque ellos decian que lo que mejor les venia era dinero, a mi me apetecia regalarles algo mas especial. A ella le encanta hacer fotos y siempre ha sido la fotografa oficial del grupo, aunque nunca habia tenido una camara buena, asi que decidi regalarle una reflex. Ademas, como siempre se quejaba de que ella es la que menos salia en las fotos pq siempre estaba detras de la camara, decidi regalarles un curso a ella y a su nuevo marido, para incluirle a el en el regalo y que por fin le pudiera hacer las fotos que ella queria! Les encanto el regalo, el mismo dia de la boda nos dijeron que era el mejor que habian recibido, y te aseguro que se notaba que lo decian sinceramente! Desde entonces me lo han repetido muchas veces y yo feliz, creo que la esencia de un regalo consiste en pensar en los gustos del receptor, ya que muchas veces nos centramos en lo que nos gustaria recibir a nosotros (yo la primera!) y no siempre los gustos o deseos coinciden! Menudo rollo 😘😘😘

    • June Lemon

      De rollo nada!! Qué regalo más bonito y qué bien pensado!! Eso es lo que estoy intentando yo para la próxima boda que tengo, a ver si me sale bien!! Me ha encantado tu historia, muchísimas gracias por compartirla!!

  • Yo me casé el año pasado.

    Ya teníamos una niña, pero nos casábamos por la iglesia porque para Mr.P (que es como llamo a mi marido en Internet para que no se divorcie de forma prematura) era muy importante.

    Invitamos a muy poca gente, y les pedimos que vinieran porque queríamos que nos acompañasen, pero que ni se les ocurrieses traer regalo. Pero es inevitable. Y la mayoría de los regalos que recibimos fueron vía sobre…en plan Bárcenas, porque pasamos de incluir lo del número de cuenta en la invitación…

    Aún así, los regalos que nos hicieron nos encantaron. El más especial y que lloré al recibirlo, fue el de mis amigos/socios de Oxymoron Madrid, que consiguieron que Javier Velarde (que hace unos retratos preciosos, pero nunca por encargo, solo porque le apetece), hiciera uno de nuestra pequeña Inés jugando.

    Vamos, lloré a mares al verlo…fue precioso.

  • Anna

    Yo no estoy casada, pero se han casado ya muchas amigas y amigos y me encanta regalar, pero REGALAR de verdad! El tema transferencia o lista de bodas online me da pereza…
    Hay veces que no me puedo arriesgar a hacer un regalo como tal (si no conozco muy bien al novio/a), pero si puedo, me encanta regalar algo que se queden para siempre de recuerdo: cuadros (mi pintor de cabecera es Balcris!), algun mueble que necesiten (a mi amiga Maria le regalamos el cabecero para su nueva cama de matrimonio, seguro que todas las noches se acuerda de sus amigas!), algo para la boda: desde la decoracion (hicimos DYI los meseros, pompones, photocall…) hasta los zapatos de la novia y las ninas de arras (a conjunto, encargados en Miss Garcia)!
    Me gusta poder decir: yo les regale X! Me hace casi tanta illusion a mi como a los que lo reciben! 🙂

  • Ainhoa

    Hola,
    De los que no habiamos elegido previamente he de confesar que hubo 2 que me encantaron por su sencillez. Unas flores en la habitacion del hotel en el que pasamos la noche de novios con jarron incluido, todo un detalle inesperado y el caliz y la patena de la ceremonia que ahora estará en todas nuestras ceremonias importantes.
    Como ves nada muy complicado pero cargados de emoción y un recuerdo para siempre ☺

  • ACG

    Yo estoy en parte de acuerdo y en parte no, todo depende de la boda y la relación que tengas con quienes se casan.
    Para la típica boda de compromiso que tampoco tienes tanto tanto trato con los novios la cuenta aunque sea frío te salva bastante.
    Y en las últimas bodas a las que he ido hemos hecho 2 cosas, o bien hacer un regalo en común todos los amigos ( a unos que buceaban les regalamos un trozo del viaje de novios para ir a bucear) o en otras de amigos muy muy cercanos les he pintado un cuadro con algo que de una forma sutil sea especial para ellos.
    Y de los regalos que nos hicieron a nosotros… la mayoría de los que regalaron algo material acertaron bastante. Aunque yo creo que lo que mas disfrutamos fue el regalo de mis primos, una semana en Andorra para hacer snow. Y otro que me hizo mucha ilusión fue una medalla que me regaló una amiga mía para llevar en el ramo el día de la boda y que desde entonces uso bastante.

  • Mery

    Hola Marina!

    Has sacado un tema muy de actualidad que aunque nunca me había planteado, inconscientemente a las personas mas cercanas que se casan les intento regalar algo bonito y original que recuerden siempre!

    Por resumir, se caso mi hermana el año pasado y la regale “El diario de la novia” y para la boda hice los regalos a mano, un neceser con una frase y dibujo de Mafalda. Algo funcional y muy de mi hermana, ya que la encanta Mafalda.

    Entre las amigas y amigos de los novios les regalaron las alianzas. También la fuimos a cantar a la ventana a la novia la noche de antes, les hicimos un baile durante la boda y una amiga hizo un video súper chulo del making off de preparativos y boda.

    A la primera amiga cercana que se caso la regalamos los zapatos, la decoración y photocall del bar donde era la recena, un baile de los invitados en la boda un cuadro con fotos deseándoles lo mejor que se lo dejamos en la suite. Y ella nos regalo un taller de tocados, nos juntamos en su casa e hicimos cada una nuestro tocado para su boda a mano.

    Ahora se casa otro amiga muy especial y estoy maquinando a ver que se me ocurre. Seguro que la mandare por correo “El diario de la novia”.

    Espero haberte inspirado.

    Muchas gracias por tu blog Marina. Por cierto, yo también soy celiaca y han sacado nuevas pizzas de Buitoni para Carrefour

    Besazos

  • Hola Marina!
    Me encantan los temas de tus posts! Me ENCANTAN!! Yo disfruto muchísimo pensando y preparando los regalos para las bodas. Todas mis amigas están ya casadas y (espero) recuerden con cariño e ilusión los regalos que les preparamos. Me niego, a dar el dinero así, tal cual. Me gusta hacer de los regalos de boda un momento memorable. Puede que no regales algo material, o puedes regalar algo hecho por ti o una experiencia. Lo que realmente creo que se nota, al final, es la ILUSIÓN que se ha puesto en CREAR ese regalo. Te doy las ideas de regalos que les hicimos a nuestras amigas, pero lo que importa es que encuentres un leitmotiv y a partir de ahí desarrolléis la idea del regalo:
    – Para nuestra primera amiga en casarse les regalamos una pareja de relojes iguales (para chico y para chica) e incluimos una inscripción que decía “para que el tiempo de vuestra felicidad no se acabe nunca”.
    – Para la segunda compramos una maleta vintage y la llenamos de cosas para que comenzasen el viaje de su vida juntos. Además a estos, que les gusta reírse mucho, les hicimos un video muy gracioso (esto segundo salió un poco caro por lo que era, pero la gente en la boda y los novios se rieron un montón).
    – Para la última de mis amigas que se ha casado teniendo en cuenta que es muy poco materialista, nos confabulamos la chica de la finca donde se celebraba la boda para que les negase la posibilidad de lanzar las linternas tailandesas y las compramos y preparamos para que finalmente las tuviese. No se lo podía creer, porque le hacía muchísima ilusión y nos decía no, no, que no se puede!! Nos reímos… Y tenemos una foto preciosa todas juntas con las linternas… Y ella que es muy de estrellas y lunas después le dimos el dinero para que reservasen en un hotel muy chulo que se llama mil estrelles (igual ya lo conoces, pero si no, te sorprenderá).
    Lo que está claro es que pueden hacerse regalos como los de antes, pero ya no tienen tanto sentido, ni utilidad. Creo que hay que conocer bien a la persona y ver qué le puede llegar al corazón! Y si no se conoce mucho a la persona, pues dinero, pero entregado de un modo especial…
    Besos Marina!!

  • El mejor regalo que he recibido en una boda fue una bolsa con trozos de diferentes chocolates, a cada cual más rico… De hecho esa marca de chocolate, que no conocía con anterioridad, se convirtió en mi favorita 🙂
    Me gustó más la bolsa de chocolates que cualquier otra chorrada inútil que me han regalado en otras bodas…
    ¡Besotes!

  • Eli

    Recuerdo con especial cariño el regalo de mi padre antes de la boda, un camisón y una bata preciosa larga de encaje blanco y varios ramos de flores que me envió el día antes para que la casa luciera en las fotos. Mi madre me regalo el vestido, un diseño joya de Manuel Mota con el que a día de hoy 8 años después creo que sigue siendo MI vestido ideal para casarme, y una medalla de herencia familiar con la que me habían bautizado y he bautizado después a mis hijos. Mi hermana me regalo el ramo y una cesta enorme llena de exquisiteces a la vuelta del viaje, una idea estupenda que agradezco a día de hoy, cuando llegas no tienes nada en la nevera! Y mis amigas me regalaron una perrita, una pomerania que era mi sueño de años y que es parte de nuestra familia. El dinero lo usamos para nuestra luna de miel, una ruta por Tailandia y Bali. Así que recuerdo con mucho cariño todos los regalos, y creo que la ilusión al recibirlos es la que hace a los regalos especiales. Un abrazo

  • Maria

    Yo también soy de las de regalar copas de vino, láminas especiales y en general algo que dure toda la vida. De mi boda diría que el mejor regalo fue un Belén precioso hecho por un maestro artesano. ¡Me encantó la idea y creo que la copiaré!

  • Odio regalar dinero o tecnología, por eso en las bodas de mis amigos siempre intento darles algo personal. Por ejemplo, a unos les regalé un viaje en aeroplano por su paisaje preferido. En la última boda opté por dos mini acuarelas, diseñadas especialmente para los novios, de Nevado: para ella en forma de broche y para él, de gemelos.

  • Marina, a mi no me regalaron dinero, vamos que soy de las de si me pides dinero, te cae un marco de plata jajaja así que soy como tú.
    Mi mejor regalo de boda, o por lo menos los que más recuerdo fueron dos: un bolsón de loewe de viaje que todavía conservo como el primer día y que es precioso y una chaise long de le corbusier que me regalaron mis amigas del colegio mayor.
    Los dos son especiales.
    Huye de los regalos personalizados con iniciales y demás, porque sí, el matrimonio es para toda la vida, pero cada vez se ven menos de esos.
    Besos
    Lucía

  • Marta

    Cuando me casé ya llevaba unos años viviendo con mi novio, de todas formas a la gente que nos preguntaba les dijimos que preferíamos regalos, la gente te dice que cuidado que vas a acabar con 4 tostadoras…, para nada! sustituimos la alfombra que teníamos en el salón por la super alfombra que nos regalaron, la vajilla de ikea por la pedazo de vajilla inglesa, las copas del eroski por copas increíbles… todos los días utilizo mis regalos de boda y me encantan! Por cierto, mi mejor amiga me regaló la mejor cesta de picnic del mundo y aunque no la uso todos los días, las veces que la he usado ha sido la bomba!

    • June Lemon

      Cómo me gustan a mí también las cestas de picnic!
      Yo también tengo una vajilla de ikea y aunque no estoy casada, entiendo perfectamente el upgrade que se debe sentir cuando tienes tu vajilla buena y poco a poco te vas haciendo con cosas “menos corrientes”. 🙂

  • Paula

    Qué buen post! Estoy totalmente de acuerdo en que se está perdiendo la costumbre de los regalos! Me hace gracia lo que comentas de la cuberteria, cristalería etc porque precisamente a mí me daba pena quedarme sin esos regalos de los que te acuerdas toda la vida y usas en ocasiones especiales por eso, mi hermana me regalo una vajilla entera para esas “ocasiones especiales” y me hizo muchísima ilusión. Si tienes mucha confianza con la novia también me parece un bonito detalle regalarle algo que pueda llevar el día de la boda, mi cuñada me regalo un camison y bata de la costa del algodón para ponerme en los preparativos, mi madre los pendientes y una medalla grabada con la fecha para poner en el ramo y unos íntimos amigos nos regalaron las alianzas. Son regalos muy especiales de los que me voy a acordar siempre! Muchos besos!!!!

    • June Lemon

      Hola Paula!

      Cómo te entiendo con lo de la vajilla, porque aunque yo no me caso. Estoy deseando cambiarla por una más especial y como “buena”, parece como si fuera un paso definitivo hacia el estar verdaderamente “asentado en un sitio”. Muchas gracias por compartir tu historia. 🙂

      • June Lemon

        Me encanta, La Costa del Algodón, qué regalos más bonitos!!

  • Paola

    Hola, Marina.

    Estoy muy de acuerdo contigo aunque ahora, que como tú, estoy plenamente involucrada en la vorágine de las bodas, empiezo a pensar diferente. Es decir, aunque me encantaría regalar a todos ese “para toda la vida”, creo que hay que regalar lo que los novios quieran o necesiten. En muchos casos, eso se reduce a dinero ya que la celebración cuesta más de lo que sus ahorros pueden asumir. Pero si no lo necesitan, hay que regalar-regalar. Regalar de verdad.

    Nosotras, en el grupo de amigas íntimas, hemos establecido la dinámica de regalar a la novia (nuestra amiga) un joyita. Así, una parte del presupuesto del regalo se destina a algo que le recordará a nosotras siempre.

    Un saludo.

    • June Lemon

      Totalmente de acuerdo, Paola. Lo primero es saber si los novios lo necesitan, por supuesto y además medir si es factible regalarles algo a prte o si realmente lo que más prima es recuperar un poco de la inversión.

      Me encanta lo de la joyita, yo también lo había pensado para cuando se empiecen a casar mis amigas del cole. 🙂

      Muchas gracias por compartir tu historia también.

      Un abrazo 🙂

  • No me he casado aún, pero estoy en ese momento que muy bien cuentas en que empiezan a casarse mis amigas. El mes que viene se casa una de mis mejores amigas, con la compartí piso durante los años de universidad, además de alegrías y lágrimas. Entonces, aunque reconozco que haré el pertinente e impersonal ingreso en la cuenta bancaria de turno, también he querido hacerle un regalo que pudiera llevar ese día y guardar como recuerdo para siempre: los pendientes. Espero que cuando pasen los años la transporten a un gran día y le pongan una sonrisa en la cara.

    • June Lemon

      Qué bonito, seguro que lo hacen. Esos gestos tan especiales nunca se olvidan!

  • Mirindola

    Yo voy a hacer 3 años de casada y con dos churumbeles en la tierra, la verdad es que el dinero me vino de lujo en muchas ocasiones, en nuestro caso empezamos de cero, nunca vivimos juntos, ni habíamos viajado los dos solos, vamos que era nuestra primera aventura de muchas que vendrían después y qué bien nos vino el dinero por parte de mucha gente buena que nos ayudo a empezar esta vida de dos locos de 25 años muy enamorado y recién incorporados a la vida laboral.

    Pero te diré que además del dinero, los regalos que más ilusión me hicieron fueron:

    – Las alianzas, regalo de mi hermana Cris, una artista de los detalles que con un texto muy especial nos decía que después de la luna de miel había que seguir echándole miel a la luna.
    – Una vajilla personalizada con iniciales y pintada a mano espectacular con motivos de la mar que nos chifla: todo un espectáculo que con la llegada tan temprana de los peques, nunca hubiera pensado en tener.
    – Unos zapatos exclusivos para la boda y para toda la vida de color rosa palo, con mucha historia detrás. (los llevo para las ocasiones más especiales)
    – Una virgen preciosos que acompaña la entrada de mi casa y toda nuestra vida. Una maravillosa obra de arte en piedra.
    – Una pulsera de todos mis hermanos 5 (con esmeraldas y diamantes minis intercalados) vamos una preciosidad, La compraron al por mayor, en un sitio genial de serrano a muy buen precio, si quieres saberlo, te lo digo en petit comité.
    – Y un sinfín de detalles en forma de video que nunca dejo de llorar al verlo. Pero no un video tipico de fotos, no! sino un video con las cosas geniales de cada familiar y amigo del alma en el que con un guión escrito para nosotros, nos deleitaban con los mejor de la vida.
    – Pero el mejor regalo el de mi marido!!! cuando llegué al altar me dijo lo más bonito que nunca me dirá nadie en la vida y que es solo para el y para mi. El es mi mejor regalo! TOP TOP TOP. Gracias le dio a Dios y a la vida por tener la suerte de tenerlo.

    Gracias por las reflexiones de tu post!

    • June Lemon

      Qué alegría da leerte y cómo se nota la ilusión que te hicieron todos los regalos!!!

      Me encanta!! Muchas gracias :)))

  • Elena

    Marini! Yo como sabes ni estoy casada ni tengo planes, pero ultimamente me vienen muchas ideas a la cabeza de lo que serían para mi mis regalos de “lista de bodas”. En este época de mi vida donde toda mi casa viene de Ikea o me compré con presupuesto de estudiante, me planteo los regalos de boda como el momento de entrar en la fase de tener cosas ” buenas”, pasar de la cubertería de 18 piezas a 6€ a algo de mejor calidad, quizá desearme aquella pieza de diseño que siempre me gustó pero que yo misma no me concedo el capricho… O una aspiradora en condiciones!! (regalo que no querria por un cumple pero que me parecería genial por la boda!)

    • June Lemon

      Tomo nota de todo. 🙂
      Entiendo perfectamente lo de la aspiradora porque de un tiempo a esta parte me he dado cuenta de lo importante que es tener una buena y lo que suma en calidad de vida! jejeje

      Gracias, Eleni!

  • Sara Marina

    Menudo tema! además del post me he leído todos los comentarios!! jajaja contesté en Instagram qué inevitablemente he dado siempre dinero y además cogí la costumbre de regalar un cupón de la once del día de la boda, así si tocaba, pues de lujazo! y si no…pues recuerdo con la fecha (si lo querían guardar, claro) pero leyendo los comentarios me he acordado del mejor regalo que hice! Hace 3 años se casó mi hermano de corazón, no somos de sangre porque eso no se elige, pero somos hermanos porque así lo hemos querido nosotros.
    Evidentemente no les iba a regalar dinero, me negaba así que compré una caja, la pinté a mano y le puse detalles de flor de lis, que le encantan, y la llené de recuerdos y detalles. Fotos de amaneceres, flores secas, letras de canciones…Cada regalo acompañado de una nota que explicaba el porqué o que contaba algún recuerdo, alguna anécdota…Ah! y una cámara reflex para que inmortalizasen cada recuerdo nuevo que nos esperaba…Lo que me gustó hacerlo no tiene precio!!! y es que disfruto más pensando en los regalos que voy a hacer casi que recibiéndolos!

    • June Lemon

      Hola Sara! Qué bonito!!!

      Me encanta lo del décimo de lotería con la fecha!! Es genial!!

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