x

Sobre convertirse en adulto

chica leyendo periodico cama

Hace unos días leí un artículo en la que se preguntaba a diferentes personas sobre el momento, el preciso instante, en el que se sintieron adultos por primera vez.  Un rato más tarde, me sorprendí rumiando la reflexión sobre mi propia persona, ¿cuándo fue la primera vez en la que me di cuenta de que era adulta?

Lo tengo clarísimo porque pasó no hace mucho. Repasando a final de mes mi control de gastos y evaluando las gallinas que entran, las que salen y en lo que se me van los leuros; me vino de repente que ya no vivía con mis padres y que mi ritmo de vida no podía ser el mismo y peor aún: que no era el mismo, ni podría ser el mismo. Adieu, mes amis. Arrivederci. Hasta siempre. Después de un par de meses modificando hábitos no sin esfuerzo, leí este artículo y lo supe. Supe que fue aquí. Cuando vi que ya “no estábamos en Kansas“, como decía Dorothy en El Mago de Oz sino más bien en Villa Pobre-pero-Independiente.

Por un lado, empecé a pensar de golpe en lo que cuesta ganar el dinero y se me hacía un nudo en la garganta al ver lo caro que es vivir y lo caro (aunque maravillosamente placentero e indispensable) que es el ocio. Mientras, por otro lado, siento una satisfacción permanente de saber que lo que tengo es porque puedo y que todo eso a lo que jugué a tener de niña empieza a materializarse. Cumplir sueños de la infancia es siempre señal del buen camino, lo que nadie dijo nunca es que éste fuera fácil. Supongo que es así como comienzan todas las grandes historias.

Sentirse adulto, que no viejo. Qué sensación tan nostálgica, tan vertiginosa, tan poderosa, tan curiosa y tan divertida a la vez.

No puedo evitar preguntaros a vosotros, ¿cuándo os sentisteis adultos por primera vez? 

No tiene por qué estar relacionado con la independencia económica; una gran decisión, una persona, un día cualquiera… Me encantaría saber.

p.d: por último y porque siempre me encanta recordarlo; el amor es generoso, no intenta cambiar al otro. Lo digo porque ayer escuché al Papa Francisco decir “Amar sin poseer. Querer a las personas sin desearlas como algo propio, sino dejándolas libres“. Grabémoslo a fuego en nuestros corazones.

p.d 2: un poema precioso, sobre encontrar el amor y que nunca nos digamos adiós.

21 comentarios

Escribe un comentario
  • El día que mi tía me llamo porque mi tío estaba muy enfermo, no llamó a mi madre no llamó a sus hijos me llamo a mi y yo estuve allí con ella cuando él se fue y fuimos nosotros quienes organizamos su despedida, ese día me di cuenta que ya para mi familia había dejado de ser pequeña, era ya una adulta…

    • June Lemon

      Gracias por compartirlo, Teresa

  • Hola! A mí me pasó cuando tuve a mi primera hija. Supongo que a muchos le habrá pasado, pero hasta que no lo vives tú no sientes el golpe en la cara de la responsabilidad. Creo que es la responsabilidad la que te hace sentir adulta o madura, a partir de ahí sientes que debes espabilar mucho y lo haces. Aunque yo siempre tengo que mejorar y espabilar.
    Saludos.

  • ¡Hola June! Descubrí tu blog hace poco y nada, decirte que estoy encantada de leerte cada vez que posteas algo 🙂 Adulta… creo que fue cuando cobré el primer sueldo que me permitiría independizarme y entonces tuve que plantearme si quería renunciar a la comodidad de mi casita o empezar por mi cuenta en otro lugar, como bien dices tú. Básicamente, me pasó lo mismo, hasta tengo un excel con previsiones de gastos e ingresos hahaha (un poco abandonado por cierto) ¡Buen miércoles!

    • June Lemon

      Cómo te entiendo!

  • ¡Hola! En mi caso creo que hay tres momentos en los que me di cuenta de que ya era adulta:
    El primero fue el día en que empecé a vivir parcialmente sola en la ciudad por cuestiones de estudios, y a pesar de que economicamente todavía dependo de mis padres, me di cuenta de lo que es llevar una casa y lo que se gasta uno solo en comer…
    El segundo fue el día en que operaron a mi padre, y toda esa semana de recuperación. A mi madre apenas le dejaron 2 días escasos libres en el trabajo por la causa, y fui yo la que tuve que hacerme cargo de todo: estar con mi padre, cuidar al perrillo que estaba en casa solo, llevar la casa, ir a la universidad…
    Y el tercero fue el día en que entre a prácticas y me dejaron practicamente sola, ahí tuve que tirar para delante porque había personas a mi cargo, su rehabilitación dependía de mi y la responsabilidad fue tremenda.
    ¡Un beso!

    • June Lemon

      Muchas gracias por compartirlo, Cat!

  • Elena

    Tengo que pensarlo, pero si … creo que fue cuando me fui a vivir a otra ciudad (Bilbao) para trabajar, era muy jovencita, pase de una ciudad pequeña a otra mas grande, y con ello administrar mi tiempo, mi dinero, conocer gente nueva, estudiar cosas que me apetecían y no por obligación, hacer viajes a mi aire, eso si, un poco vigilada por mis padres, pero en la distancia, pienso que fue en ese preciso momento Noviembre del 77, lo recuerdo y con gratitud.

    • June Lemon

      Qué bonito, Elena. 🙂

  • Cristina

    ¡Hola June! Lo he estado pensando y creo que el momento en el que comencé a ser adulta fue el día en el que supe dejar ir a gente que no hacía bien a mi vida. El momento en el que te importa un bledo la opinión de los demás y dejas ir a quien no encaja y comienzas a saber qué quieres y qué no, todo por ti misma.
    De todas formas, me procuro que el niño interno esté siempre presente 🙂
    Un beso enorme!

    • Cristina

      *procuro jeje

    • June Lemon

      Cómo te entiendo Cristina. Qué momento más importante y qué difícil resulta dejar ir incluso a la gente que no nos hace bien.

  • J

    Hacerse adulto es gastar mas dinero en comer bien que en beber, o eso he leído por ahi

    • June Lemon

      jajajaja y en viajar!

  • Sofía

    ¡Hola June! Ando pensando en cosas parecidas últimamente… Me sentí adulta cuando me di cuenta de que la vida es un no parar y que no ha hecho más que empezar; el darse cuenta de que no hay freno, que toca tomar las riendas y seguir adelante. Para mi eso fue un aha-moment como se dice.
    Un abrazo,
    Sofía.

  • Cuánto me gustan tus posts June Lemon! No dejas indiferente… Y escribes taaaan bien!
    Yo creo que me hice mayor hace tiempo, pero todavía no me he dado cuenta.
    Me ha encantado esa parte en la que dices que “vas por buen camino cuando tus sueños de niña comienzan a materializarse”. Estoy totalmente de acuerdo, cuando has escogido el camino correcto, el tuyo, las cosas “fluyen”.
    Besos June!

    • June Lemon

      Gracias, Caperu!

  • Hola June! Que bonito escribes y que bien entran tus reflexiones!

    Yo me hice mayor de golpe y porrazo cuando con 22 añitos la vida me abrió los ojos para ver que la felicidad está en el día a día, en los pequeños momentos, en la buena compañia, en un paseo…y no en ser perfectos, ni en tener dinero, ni una gran mansión.
    El tortazo que me di con el coche y todo el año de rehabilitación me dio mucho tiempo para abrir los ojos, madurar y hacerme mayor.

    Ahora con 29 años, en una fase de trabajo y mas trabajo me doy cuenta de que me hago adulta y que voy cambiando las prioridades, y acercándome a la mentalidad de nuestros padres: trabaja ahora y ahorra (nooo!!) 😉

  • Pingback: Lo que no te cuentan al independizarte | June Lemon Jukebox | June Lemon Jukebox | Life, Style, Love & Travel

  • Pingback: 2016 | June Lemon Jukebox