x

A DAY IN THE LIFE

New in the jukebox

 

Mi amiga Elena se marchó hace un año a vivir a Alemania para trabajar como ingeniera industrial para Audi con su novio Edu y hoy ha compartido aquí un día en su rutina! Además nos cuenta cómo se ha adaptado a los alemanes, qué es lo que más le gusta y cómo encontró trabajo allí…

8.00: ¡Buenos días! Aquí hoy hace frío pero solazo (10 grados por la mañana en los últimos días de agosto!), se hace duro no tener un verano como los de España. Hoy me he levantado sobre las 7.00, he desayunado un tazón de muesli con chocolate y he cogido mi bici para ir a la sede principal de Audi, donde trabajo. Vivo en Ingolstadt, una ciudad de 130.000 habitantes al norte de Munich. Es una ciudad de origen medieval en la que se basa la historia de Frankenstein en el libro original de Mary Shelley y… los illuminati también son originarios de aquí!
9.00: he llegado hace un rato a la oficina y como cada mañana, le he dado la mano a todos mis compañeros (¡tradición bávara!). Ahora tengo una reunión del área de la que voy a ser responsable dentro de unos meses. Mi departamento es, para que os hagáis una idea, como la concejalía de urbanismo de la ciudad de Audi. Siendo tan grande la fábrica, siempre hay nuevos proyectos de construcción, nuevos edificios de oficinas, aparcamientos, remodelaciones de naves… Y yo me encargo de un área en la que comprobamos la viabilidad de lo que se quiere hacer, cuál sería el mejor sitio para hacerlo, si cabe y si hay buenas conexiones.
Sobre la ciudad Audi: la sede principal de Audi tiene más de 40.000 trabajadores y es la segunda fábrica más grande de toda Europa! De hecho, es una ciudad en sí misma: con su parque de bomberos, centros de salud, líneas de autobuses internas… La fábrica es más grande que el principado de Mónaco!

 

 

11.00: mis vistas desde el quinto piso. No son ninguna belleza pero comparado con mi antiguo despacho que daba a un muro blanco, estoy encantada!
Sobre las tradiciones bávaras: aquí hay un montón de tradiciones regionales típicas que hay que respetar como forma de integración. Por ejemplo, además de dar la mano a todos mis compis cuando llego, los bávaros saludan tres veces: Morgen! Servus! Grustig! Pero esto en general sólo lo hacen los más auténticos, si no sólo te dicen Morgen o Hallo. Otra tradición de nuestro departamento es que cada dos viernes vamos a desayunar el típico desayuno bávaro a la cantina: salchichas blancas, un pretzel y cerveza de trigo (si no estás trabajando).

 

 

12.00: a esta hora normalmente me voy a comer, o bien a la cantina o me compro algo en los mini-supermercados que hay repartidos; pero como hoy tengo una reunión a las 12.00 tendré que comer más tarde. Ya me he acostumbrado a los horarios de aquí y a las 12.30 ya me estoy muriendo de hambre. No he podido hacer foto a mi comida porque estaba con mi jefe pero sí he podido hacérselo a mi café corporativo. 😉



Sobre los coches en Audi: como empleado aquí puedes alquilar el coche que quieras (con todos los extras que quieras) durante 6 meses por algo así como el 1% de lo que cueste al mes. Es decir, que mucha gente de la empresa se coge un coche descapotable para el verano y cambia a uno más práctico para el invierno. Además tenemos como empleados un 20% de descuento al comprar cualquier coche por lo que ver coches nuevos por las calles está a la orden del día.

 

14.30: mi jefe y yo hemos ido a una reunión utilizando el servicio de préstamo de bicis interno de la empresa. Como esto es tan grande, tenemos nuestro propio BiciMad de Audi.
Sobre las Volkfests y el Oktoberfest: las volkfests son las ferias de los pueblos pero lo particular es que TODAS en Baviera giran en torno a la cerveza. Se montan unas tiendas enormes llamadas Bierzelts con unos bancos y mesas en los que sólo se sirve cerveza en vasos-jarra de un litro (¡!) y se come pollo asado o salchichas con sauerkraut o chucrut. Oktoberfest es la fiesta principal de Munich y se ha hecho tan famoso que viene gente desde Australia a beber cerveza. ¡Sólo el año pasado se sirvieron más de 6,5 millones de litros! A mí lo que más me gusta es la parte de la orquesta, hay una en cada carpa tocando música popular bávara que todo el mundo corea mientras brinda con los vecinos de banco.
16.10: salgo del trabajo y me voy a merendar a casa. Aquí los horarios laborales se respetan rigurosamente porque aquí los sindicatos tienen mucha fuerza y a tu jefe se le cae el pelo como acumules demasiadas horas extra. Así que la eficiencia en las horas de trabajo es imprescindible y el descanso de salir cuando aún es de día dando un paseo, impagable.
Sobre trabajar con alemanes: he comprobado que muchos de los tópicos que se dicen de los alemanes han resultado ser ciertos para mí. Son súper efectivos y organizados, todas las reuniones están planeadas y calendarizadas con horario y localización, incluso cuando quedamos a comer de forma informal. A veces también resultan poco empáticos y son extremadamente directos, no se andan con paños calientes. Pero lo mejor es que cuando aprendes a no tomártelo como algo personal, resulta muy efectivo y hasta le pillas el punto, porque se puede decir exactamente lo que hace falta.
18.00: ahora nos hemos venido con otros amigos españoles que también trabajan en Audi a la calle de los restaurantes a tomar algo. Somos de todas partes de España: de Madrid, Navarra, La Rioja, Valencia… La mayoría de los españoles que están trabajando aquí como ingenieros han llegado a través de Seat, porque es una empresa hermana de Audi, aunque yo entré de forma clásica: solicité desde Madrid una oferta para hacer aquí mi proyecto de fin de carrera. Me cogieron y una vez en la súper fábrica de Audi me moví internamente y busqué contactos en el departamento en el que quería quedarme a trabajar de forma indefinida. Así que, después de una entrevista, dinámicas de grupo y otras pruebas, les gusté y entré como ingeniera de Audi a tiempo completo.
Sobre aprender alemán: empecé a aprender alemán por cuenta propia unos años antes de irme, cuando en plena crisis me di cuenta de que en algún momento me iba a hacer falta para encontrar un buen trabajo; así que cuando llegué aquí podía defenderme, pero no hablaba muy fluido. Ha sido duro porque el alemán es un idioma difícil pero cuando no te queda otra para poder hacer tu trabajo, terminas aprendiendo a la fuerza. Aún así el mayor problema para mí es el dialecto bávaro, que es el que hablan muchos de los locales. A veces me siento como un extranjero que llega a un pueblecito gallego y sólo le hablan en un gallego-castellanizado.
19.30: ahora entramos al gym a clase de Zumba!
Sobre los inviernos alemanes: aquí las temperaturas llegan hasta los -12ºC en invierno y anochece sobre las 5 de la tarde pero para mí, lo más duro es pasar semanas sin ver el sol por la niebla que provoca el Danubio… Aún así, en diciembre ya no me importa nada porque Ingolstadt se transforma y parece un pueblecito de cuento, decorado con mil luces para Navidad y sabe a vino caliente que te sube la temperatura en dos minutos. 🙂
22.00: resulta que al salir de Zumba, los chicos estaban en nuestra pizzería favorita y nos hemos venido todos a cenar! Se llama La Pizzería y la llevan unos italianos y colombianos. Buenísima! Después de esto, de vuelta a casa y a dormir. Gute Natch! 
^^^^
¡Muchísimas gracias, Elena! Compartir tu rutina aquí me recuerda el fruto del esfuerzo y todos los méritos que has hecho para llegar hasta allí y llegar lejos. Espero que tu historia inspire también a muchas ingenieras y chicas de por aquí que se animen a dar el paso o que ya estén buscando su sitio en Alemania. 🙂

 

Si te has quedado con ganas de más tenemos rutinas por todo el mundo: Egipto, Perú, Camboya, Madrid, Milán, Toledo, China y Finlandia!!!

11 comentarios

Escribe un comentario
  • Marina! Me gusta mucho tu blog y disfruto especialmente con esta sección! Un saludo!

    • Cómo me alegro!! También es de mis favoritas. 🙂 Muchas gracias!

  • Anónimo

    genial el post de hoy, me encanta como explicas todo leni 😉

    • Muchas gracias! Ha sido muy fácil porque me lo han explicado todo de maravilla! 😉

  • Conocer a Elena ha sido un subidón para empezar la mañana 🙂 ¡Gracias, June por esta sección! 🙂

    ¡Un abrazote!

  • Me encanta!! Cada vez me enamoro más de tu blog! No he estado en Alemania, pero he vivido en Londres y eso de las temperaturas bajas y la noche a las 5 de la tarde lo conozco. Pero lo que uno siente por las ciudades en donde vive ( o almenos mi experiencia) no tiene precio.

    Me encanta esta sección!

    un abrazo

    • Hola Laura! toda la razon, antes de aqui vivi en Viena y lo que siento por esa ciudad es tan especial! con cogerle la mitad de cariño a Ingolstadt me conformo!

  • Qué maja parece tu amiga! Yo no he vivido en Alemania, pero la verdad es que me gustan bastante y envidio muchas de sus costumbres (sólo algunas ;))

  • Cómo me gusta esta sección!! 😀
    Que viva la gente valiente! Un "Prost" enorme por ella!