x

Sobre la veintena

New in the jukebox

Mick y Bianca Jagger en 1972 vía The Impossible Cool
He decidido dejar de coger el teléfono. Cada vez que me llama una amiga o me llega un WhastApp con un “llámame, te tengo que contar algo” me da un mini infarto de miocardio; y es que parece que a todos mis contactos les ha sonado una alarma vital. ¡Me han hecho una súper oferta de trabajo en Singapur! ¡Me voy a vivir a China! ¡Me caso! ¡Estoy embarazada! La vida pasa y ya no somos unos niños.
Me pasé la primera mitad de la veintena intentando comprender qué había sido de mi vida, recogiendo los cachitos que quedaban de la que fui con 19 y todo lo que allí conocía para juntarlos con mi yo adulto, solitario, soltero, equivocado y perdidísimo de los 20, 21, 22, 23… Pero después de las aguas turbulentas del principio de esta década llegaron los veinticinco y con ellos la calma chicha del alma y el subidón de la que sabe bien lo que quiere y se está dejando la piel para conseguirlo. Además se, por veinticinco años de seguimiento telefónico y presencial de amigos y amigas de la misma edad mental y física, que no he sido la única. Parece que de aquí a los próximos diez años decidimos una gran parte de los momentos más importantes de nuestra vida: saltos profesionales, comprometerse con alguien para siempre, tener hijos o dejarlo todo y montar la huerta con la que siempre soñamos.
Ya no somos unos niños. Fans de Los Beatles vía The Impossible Cool.
Esto de las decisiones asusta tanto como importa. Parece que la veintena es como el juego de las sillas, te pasas una década bailando de silla en silla y sobre los treinta y sin darte cuenta cuándo ni cómo la música se para y todos han pillado una silla menos tú. Y aún puede ser peor, puede que te quedes con la que esté más cerca simplemente porque “es el momento”. De esto y de la cantidad de decisiones que tomamos (y no tomamos) en nuestros veintitantos habla la psicóloga Meg Jay. Resulta que esta década de entrada a la edad adulta es tan vital como nuestros primeros años de vida en los que se nos termina de configurar el cerebro y la personalidad que nos determinará para siempre. Básicamente, dime qué hiciste en la veintena y te diré quién eres. Y es que hay montones de personas que a los veintinueve se preguntan qué han estado haciendo en los últimos nueve años. Cegados por el truco contemporáneo que nos dice que los 30 son los nuevos 20, se nos escapa entre los dedos ese sentimiento de urgencia que nos impulsa a actuar ahora y ha empezar ya a cultivar la vida que queremos para nosotros a los 30, a los 40, a los 50, a los 60…
Lo que viene a decir Jay es que la veintena es una década tan importante como cualquier otra y que por ello, no hay que dejarla pasar pensando que tenemos todo el tiempo del mundo por delante; hay que darle sentido ahora, hacer las cosas de corazón, estar con quien verdaderamente nos llene, nos sume y nos haga felices de verdad, decir sí a las aventuras en las que creemos, lanzarse a vivir fuera, llenar una casa de niños, aceptar ese trabajo loco, marcharse de voluntariado a ese lugar remoto que siempre soñaste. Agarra tu vida por las riendas hoy, porque tienes una interesante (y estadísticamente longeva) vida por delante y es hoy cuando debemos empezar a construir lo que somos y seremos. Eso de que la adolescencia dura hasta los 29 es para los ingenuos y para los necios. Tenemos un tiempo limitado para hacer algunas cosas que otras décadas quizá no nos permitan y hay que empezar a llenar todas nuestras acciones de intención hoy. Cada día. Todos los días. Nada de ser complaciente, de pensar que ya habrá tiempo para decidir. Nada de estar por estar, en la veintena no. A equivocarse ahora que aún es pronto.
Que me sigan mandando muchos mensajes con bombazos informativos de urgencia. Pronto recibirán los míos. Eso es que vamos por el buen camino.
Os invito a que escuchéis la charla Ted que dio esta psicóloga en la que explica el maravilloso potencial de la veintena como nadie.
May be all one can do is hope to end up with the right regrets“.
– Arthur Miller
Dijo Diana Vreeland una vez: “there’s only one very good life and that’s the life you know you want and you make it for yourself“. Pues eso.
p.d: carta a mi yo de 20 años y the eye of the tiger.

7 comentarios

Escribe un comentario
  • S.

    Eso es. Que cuando creías que los 19 habían sido la pera, llegaron los 25, con decisiones más complicadillas, de "mayor", y también mucho más satisfactorias. Que no nos damos cuenta, sólo a toro pasado, de que esa etapa es la bomba, encaminados hacia lo que queremos, con múltiples subidones y adrenalinas de montaña rusa porque ahora, entonces, por fin nos sentimos capaces. Y encima, todo sigue siendo reversible. A ser valientes, veinteañeros. Sí o sí.

  • Tus palabras y reflexiones siempre me llenan de energía, buenas vibraciones y este caso una alegría inmensa de que con casi 28 he decido más cosas de las que había imaginado y estoy más segura que nunca de las decisiones que he tomado, las cuales me harán entrar en la treintena como la mujer que soy y deseo ser. Un pasada de post y un final de redoble de tambores con esa charla del TED. Un abrazo y ¡a por todo!

  • Me consuela ver que la gente ha superado la veintena sin problema porque todo apunta a que la mía será difícil. Los factores externos actuales tampoco ayudan mucho pero ojalá pueda seguir teniendo sueños y que no se nos limite esto porque me parecería lamentable. Gracias por darme esperanzas.

  • Anónimo

    yo creo firmemente en la edad mental tanto para bien como mal. yo ya he pasado la treintena y cuando miro atrás efectivamente durante la veintena tomé muchas decisiones, las propias de la edad y las que las circustancias y la vida te proponen, hay algunas que te da la sensación que nacen de la espontaneidad y crees firmemente que lo son porque siempre tienes las coletillas de "…si no lo hago ahora cuando lo haré".
    La vida te puede sorprender gratamente y te sigue permitiendo tener esos momentos espontaneos que crees que solo con los 20 los vas a vivir, os aseguro; aqui desde mi treintena (bien metidita), que siguo teniendo momentos decisivos importantes, primeras veces en muchos campos y muchos momentos de ahora, y no porque la otro opción sea o nunca, sino porque quiero, porque puedo y porque lo siento así.

  • Eres TOP!
    Tengo una vida muy parecida a la tuya en todos los sentidos y firmo todo lo que dices!
    A equivocarse ahora que aún es pronto! Y a seguir viajando 😀

  • Pingback: Hola, septiembre | June Lemon Jukebox | June Lemon Jukebox | Viajes, cultura y reflexiones