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UN FINDE EN PALMA DE MALLORCA

New in the jukebox

Todas las fotos son de una servidora.

Hace unas semanas fui con mi amiga Bego a Palma de Mallorca. Hacía muchísimo que no iba y casi se me había olvidado lo bonita que es la isla y la ciudad. Fuimos a la playa, recorrimos la ciudad, tomamos sobrasada y descansamos en pleno campo durante un fin de semana largo…

 

El primer día lo pasamos en el campo, el viernes mi amiga Bego organizó una torrada, una barbacoa mallorquina con sobrasada, pan con tomate de ramallet, que es un tomate enano que se utiliza para restregar en el pan, carne, salchichas, vino para acompañar y de postre ensaimada. Estuvimos con todos sus amigos charlando hasta que se puso el sol y tomando gin tonics… Plan más mallorquín y mejor, imposible.

 

Al día siguiente recorrimos Palma, que es una ciudad preciosa. Lo mejor fue que mi amiga Bego me enseñó toda su vida: dónde fue al cole, dónde compraba los bocatas… Todos los escenarios que han formado parte de su vida! Por la noche fuimos a cenar a Patrón Lunares, que tiene mucha gracia y que es un poco como estar en Madrid pero en Mallorca. Está en el barrio de Santa Catalina, lleno de barecitos y rincones que merece la pena recorrerse una tarde.
De todas las tiendecitas y bares que recorrimos, me quedo con Addict, una tienda para ropa de chico que traen de todas partes del mundo y de la que no hay nada que no le llevarías a tu novio, a tu padre, a tu primo o a ti mismo. Otra cosa que me hubiera llevado a granel es la tela de llengos mallorquina de la que hacen cojines, manteles, neceseres, posavasos… El mejor souvenir.
Otro día fuimos a bañarnos a Portal Vells, una calita cerca de Palma. Para mí el mayor placer y encanto de las Islas Baleares es el color del agua, esas calas pequeñas con aguas cristalinas que te hacen pensar que estás en el Caribe. Tenemos en España un tesoro.
Por la tarde, nos fuimos a Valldemossa, un pueblecito de piedra precioso con unos atardeceres increíbles. Paseamos por las callecitas del pueblo, vimos el ayuntamiento y nos tomamos la típica leche de almendras que está buenísima.
El día que nos volvíamos, nos levantamos pronto y nos fuimos a Felanitx, un pueblecito al sur de la isla con un mercadillo los domingos en el que venden cosas tradicionales mallorquinas muy bien de precio y después nos fuimos a Es Trenc, que es mi playa favorita de todos los tiempos.

Fue un puente perfecto. Me quedé con muchísimas ganas de seguir recorriendo la isla y descubriendo más pero sobre todo, me quedé con ganas de pasar más tiempo con mi amiga Bego, que es la mejor guía de la isla que hubiera podido tener. Muchísimas gracias. :)))

¿Habéis estado en Mallorca? ¿Dónde vais este verano?

p.d: un finde en Córdoba, un finde en Lerma y un finde en Javea.

 

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