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VIAJE A PERÚ

New in the jukebox

 

Este verano estuve recorriendo Perú durante nueve días con unos amigos, estuve en Lima, Cuzco, Machu Picchu y Paracas y esto fue todo lo que hice, vi, comí y sentí…

Desfile en las calles de Lima
Sobre Lima: nada más llegar pasamos dos días en Lima que es la gran capital culinaria de Latinoamérica y se come increíble. Allí estuvimos visitando a unos amigos que lo dejaron todo en España y se marcharon a Perú a la aventura y que ahora tienen sus trabajos estables. Yo flipaba y me maravillaba con ellos, qué valientes. Además nos explicaron todas las diferencias culturales que encontraban como españoles y cómo sentían el país desde dentro. En Lima visitamos los diferentes barrios y me quedé impresionada con la panza de burro que es como una gigantesca nube gris sobre la ciudad que nunca se va y que hace que en el invierno austral nunca se vea el sol y más curioso aún, que nunca llueva. Otra cosa que me llamó mucho la atención fue el tráfico que es una locura como en pocos países he visto (Egipto es el único más heavy que yo recuerde) y que da la sensación de que vas a morir en cada cruce pero luego te das cuenta de que los limeños tienen un sexto sentido para la conducción y unos reflejos que ya quisieran muchos.
De la vida de ciudad gigantesca, colonial y gris de Lima, fuimos a Cuzco, sobrevolando los Andes. Yo iba pensando cada cinco minutos durante el vuelo lo increíble que me resultaba estar en uno de los lugares más remotos del mundo, en una cordillera de la que había leído tantísimo. Cuzco es totalmente diferente a Lima, es tradicional y andina, ombligo del mundo para los incas, donde aún se pueden ver a las mujeres bajitas y regordetas, ajadas por el sol, con dos trenzas larguísimas y un sombrero, que en función de la forma y color, indica que pertenecen a un gremio o a otro. El Perú de las postales, vamos pero… de verdad.
Sobre el mal de altura: ¡existe! Cuzco está a 4.000 metros por encima del nivel del mar y es posible que el viajero sufra mal de altura como me pasó a mi y a mi amiga Marta. Básicamente lo que sientes es que te falta el aire y estás agotado, cada esfuerzo se hace gigantesco y por eso es mejor tomarse el primer día con calma y hacer pocos esfuerzos para estar lo mejor posible. Es bastante desagradable pero se pasa, lo mejor es ir tranquilo y no auto sugestionarse de más.
En el mercado de Cuzco
Sobre Cuzco: es una ciudad preciosa en la que hay muchísimo que ver. Desde museos a las construcciones coloniales que se mezclan con las incas con su arquitectura perfecta de piedra sobre piedra. A mí me pareció increíble sobre todo porque ahí se aprecia un poco más el Perú más rural, el andino. Puedes ir por la calle y ver a señoras enanas cargando bolsas de madera que duplican su tamaño, gigantescas y te hace darte cuenta de las otras realidades que se viven no sólo en un país, si no en el mundo. Ves a los bebés con los típicos gorritos de llamas que venden por todas partes y te haces una idea de la riqueza cultural tan increíble del país. Una de las cosas que más disfruté de Cuzco fue la comida, que si vais, tenéis que pasaros por Cicciolina y por Limo que tiene un sushi nikei que quita el sentido. Otra cosa no, pero en Perú se como de maravilla sin dejarse el bolsillo y es alucinante. Por último, yo estuve el Niños Hotel que es una casa colonial preciosa a muy buen precio que os recomiendo muchísimo!
Sobre el Perú Rail: después de pasar dos días en Cuzco, cogimos el Perú Rail, que es un tren turístico que va por mitad de los Andes y vas viendo las montañas (y es in-cre-í-ble) hasta Aguas Calientes que es el pueblo más cercano a la ciudadela de Machu Picchu que a su vez es el lugar más sobrecogedor y remoto en el que he estado en toda mi vida. Lo mejor del tren que te lleva hasta allí es que te va preparando visual y psicológicamente para lo que estás a punto de ver. Recorriendo esas montañas tan altas y redondas, tan verdes y tan salvajes, haces memoria de lo que te ha costado llegar hasta allí y te haces una idea de lo remoto del lugar y del mérito que tiene que una civilización se adaptara lo suficiente al medio para crear ahí uno de los centros culturales más importantes de la historia.
Sobre la llegada a Machu Picchu: yo lo hice a través del Perú Rail y en autobús hasta la ciudadela pero muchos de nuestros amigos lo hicieron alquilando unas motos y otros haciendo el camino del Inca durante cinco días, que es como una especie de Camino de Santiago pagano, acampando en la selva para llegar de madrugada y que debe ser un desfase máximo. Otra de las cosas que me dejé por hacer fue visitar el Valle Sagrado, que me hubiera encantado pero así tengo una excusa para volver. 😉
Lo más increíble es que Machu Picchu está protegida por las montañas y vas subiendo y no te haces una idea de lo que vas a ver… hasta que lo ves y entonces alucinas. Nosotros contratamos todo a través de Ecotreck Perú que básicamente fue uno de los que recomendaba la Lonely Planet de la que no me separo ni con agua caliente y fue genial contar con un guía allí arriba que nos fue explicando todo. Una de las mejores recomendaciones que puedo dar es subir a partir de las doce del medio día y hasta que cierren (las 5.00), nosotros lo hicimos así por recomendación de nuestro guía y lo vimos prácticamente solos y merece la pena.
Machu Picchu y el Huayna Picchu en frente
Sobre Machu Picchu: es lo más increíble que he visto en mi vida, por lo que conlleva, por lo que simboliza, por lo remoto y sobre todo porque de verdad es un lugar energético. Nos dijeron que el río más cercano a Machu Picchu está alineado con la vía lactea y que todo el lugar cuenta con un micro clima que fue lo que hizo que los Incas, expertos astrólogos, eligieran este lugar en mitad de las montañas y yo no se si es que estaba muy motivada (como para no!) pero de verdad que se nota que es un sitio mágico.
Estar allí fue absolutamente increíble y mirando a las montañas y viendo semejante vestigio cultural, pensaba en el primero que lo descubrió y como debió sentirse… Y también pensaba en lo grandioso del planeta y del ser humano capaz de crear cosas como esta. Fue de verdad un bálsamo, que me hizo valorar lo que tenemos y lo increíble de vivir para ver. Me acordé de la gente a la que más quiero. Fue una experiencia que no olvidaré en la vida.

 

Yyyyy… sueltas por Machu Picchu hay llamas!!! Que es la típica cosa que yo me moría de ilusión por ver. Como en Australia con los kanguros y los koalas. Y allí estaba. Y por si alguno le interesa, no me escupió. Soy la mujer que susurraba a las llamas. 🙂

 

Bajando del Huayna Picchu
Sobre el Huayna Picchu: otra de las cosas que si vas NO puedes dejar de hacer es subir al Huaynapicchu. Es la montaña joven al lado de Machu Picchu, la que se ve en la foto de arriba (sip, eso lo he subido yo!) y que escalas sin ningún tipo de seguridad y jugándote el pellejo pero que merece 200% la pena. Jamás he visto unas vistas iguales en la cima, jamás me he sentido tan aventurera. Aunque dicen que puede subir cualquiera, mi opinión personal es que hay tramos bastante duros, muy empinados y que si se tiene vértigo, se puede llegar a pasar muy mal. Lo mejor es estar en relativa buena forma física e informarse bien antes de subir pero, si lo haces, vas a flipar para bien.

 

El desierto de Paracas
Por último, después de una vuelta de Machu Picchu a Aguascalientes, de Aguascalientes a Oyantaytambo, de allí en furgoneta con montones de personas peruanas jugándonos el tipo por carreteras imposibles hasta Cuzco y de Cuzco a Lima en avión y de Lima en los buses más cómodos en los que he estado en mi vida…. llegamos a Paracas. Que es la parte desértica.
Sobre Paracas: aquí empezó la aventura divertida y más “turística”. Nada más llegar alquilamos un coche de arena que ellos llaman tubular con un conductor y nos fuimos a conducir por las dunas que fue la leche y también a hacer sandboard en mitad de la nada. Todo salvaje. Otra de las cosas que hicimos allí fue ver las Islas Ballesta en barco, también conocido como las Galápagos de los pobres, donde vimos tres millones de pelícanos, leones marinos enormes y pingüinos, cumpliendo el segundo sueño de mi vida consecutivo en el viaje cuanto a animales se refiere.
Islas Ballesta y el guano
Pero lo mejor de Perú es su riqueza, su gente y sus contrastes. Es un viaje que no deja indiferente a nadie y para cualquiera que venga de Europa donde la espontaneidad de “lo que pueda pasar” es mucho más controlada y reducida, esto es un soplo de emoción y aire fresco. La sensación que me llevé es que en Perú todo es más verdad, para bien y para mal, más humano, más pobre pero también, más rico. En Perú aún pueden pasar cosas, está todo por hacer, por mejorar… Es una sensación increíble. Uno de los mejores viajes de mi vida.

 

Algunas de las cosillas que me traje

¿Habéis estado? ¿Os gustó? ¿Cuál es el destino al que más os apetecería ir? Yo mañana empiezo una nueva aventura pero por aquí todo seguirá como siempre, con actualizaciones cada día, así que… Stay tunned! 😉

p.d: otras impresiones y guías sobre Australia (1 y 2), el Algarve, las Costas de Cádiz, Jávea y Córdoba.

 

20 comentarios

Escribe un comentario
  • Ufff… es leerte y me dan unas ganas tremendas de ir el año que viene, Marina!!
    Me encanta cómo lo describes todo,
    besos!

  • Nuria

    Marina por Dios escribe un libro!! Me encanta leerte!! Un besote enorme

  • Alba Otero Perandones

    wooooow q recuerdos!! Hace años me fui un mes a Perú a hacer voluntariado y cada fin de semana nos escapábamos a diferentes rincones de ese país con tanta riqueza cultural y magia. Me has hecho recordar muchas sensaciones: ver amanecer en Machu Picchu o "escalar" el Huayna Picchu jeje, su rica gastronomía, y los pisco sour! un país para volver… para tu próxima escapada allá te recomiendo visualizar las líneas de Nazca o perderte en un oasis dl desierto 😉 Por cierto, con esta morriña… algún libro para leer sobre el Perú? (para teletransportarme jeje) Abrazos

  • Mi hermana ha estado dos meses este verano en Perú haciendo un voluntariado, ella es profe en un cole de educación especial y estuvo con una amiga en la selva trabajando allí con niños con discapacidad. Luego disfrutó del país como una turista más en Cuzco, Lima, Aguascalientes, Machu Pichu, etc. Volvió tan encantada como tú, con miles de fotos, miles de experiencias y, por cierto, unas deportivas muy parecidas a las tuyas, varios llaveros de llamas (yo tengo el mío!, jejeje)… Digamos que tu foto de los recuerdos me recuerda mucho a cuando ella abrió la maleta al llegar a casa…
    Me ha encantado leer sobre tu experiencia, me ha recordado a lo emocionada que estaba ella cuando volvió!
    😉

  • Vaya pedazo de post has escrito, Marina! Cuando este verano vi tus fotos en IG ya me entraron ganas de ir a Perú, pero después de leer este post todavía más. Toda la gente que conozco que ha ido coincide contigo en que Machu Picchu es de lo más espectacular que ha visto nunca.

  • Qué maravilla de viaje. Tal como lo cuentas dan ganas de coger la mochila y escaparse!! Gracias por compartirlo 😉

  • Yo estuve en 2008 en Perú y todavía sigo enamorada. Sólo estuve en Lima y en el norte, en Piura, uno de los lugares más espectaculares que he visitado en toda mi vida. En concreto, un lugar llamado la Tortuga. Deseando volver a recorrer el país, qué bien leerte!

  • Me encanta! Perú está en mi bucketlist desde hace mucho, espero que venga pronto… hay tanto mundo por ver!!!
    pd: me han encantado los souvenirs que te has traído!

  • Es un pais precioso la verdad. Yo tengo amigas peruanas y ya conocia algunas cosas como la comida (aunque alli todo esta mas rico). Hace tres anios fuimos cinco semanas y llegamos a Bolivia ( salar de Uyuni otro sitio vivir para ver) nos dejamos sitios claro pero asi tenemos razon para volver. A mi me encanto…el canion del Colca, Arequipa, Puno, PNManu….Lima para comer….solo q yo fui dejando a mi bb de 10 meses aqui y eso tantos dias tantas semanas se hizo durillo. 🙂

  • Recorrer sudamérica es uno de los viajes a los que más ganas les tengo, pero ver ese tramo que has tenido que escalar me ha puesto mala… estoy hasta mareada, ¡tengo mucho vértigo! Aun así, me ha encantado el post 🙂

  • ¡Qué bien leer sobre este viaje! lo cierto es que Perú es uno de los destinos que quiero poder visitar cuanto antes.

    He leído también tu post anterior y te deseo mucha suerte en esta nueva etapa. Creo que tenemos la misma edad y me ha hecho gracia porque el año pasado hice algo muy similar y …¡fue una gran decisión! Parar para empezar algo nuevo y de paso mejorar en lo que nos gusta es siempre positivo.

    ¡Un saludo June! 🙂

  • Increíble! Me guardo el post, espero que pronto me sirva de guía, otro viaje más que tengo pendiente! Tengo tantas ganas de poner un sello en mi pasaporte! He viajado bastante pero siempre por Europa….ahora lo que realmente no es solo un sello es vivir el contraste de una cultura diferente…al final los europeos nos parecemos bastante…bueno, un poco…

  • Belen Hache

    Hola June! Que bueno ese viajazo! yo voy en unas semanas y ando rompiendome la cabeza con organizar todo. Me puedes recomendar empresa de guia para visitar el Machu Pichu?

    Mil gracias por adelantado!

  • June!! Que alegria que te hayas llevado tan buena impresion de mi pais, Peru. La verdad es que la has descrito muy bien , de manera resumida pero con sentimientos. Espero que no pase mucho tiempo hasta la proxima vez que puedas regresar. Yo justo voy ahora a mi ciudad Lima para visitar a la familia y desde luego comer muy muy bien. Un abrazo y te sigo por las redes. Animos con esos estudios!!

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