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Sobre París

New in the jukebox

Estos kioskos siempre me recuerdan a Midnight in Paris
¡Hola! Este año he tenido la inmensa suerte de pasar el último día de verano en París. Como he ido varias veces, hay muchas cosas turísticas que ya me he saltado pero lo bueno es que es una ciudad que siempre tiene algo que ofrecer, algo nuevo por descubrir y además es uno de esos clásicos que nunca mueren. Aquí van algunas de las cosas que he comido, hecho y comprado por si os apetece saber. 🙂

Desayuno en el café de Flore
Comer: este viaje he cenado y comido en varios sitios nuevos. Si tuviera que destacar uno sería el Café Marly que aunque la comida no es muy allá, el marco es incomparable: en mitad de la plaza del museo del Louvre mirando a la pirámide que tan famosa hizo Dan Brown. Si vas con un churri a París este es el sitio al que llevarle.

 

También he cenado en Miss KO, un asiático en George V no muy caro y que no te deja indiferente. He comido muy bien en Cru en Le Marais, que está en una mini plaza con encanto todo es crudo pero el ambiente, muy chic. También cené y comí en dos clásicos de ver y ser visto: La Societé y l’Avenue. Aunque parezca una tontería me di cuenta de que al final, acababa “vestiéndome para París”, iba con gente que me tiene más vista que el tebeo pero aquí aún así me apetecía arreglarme para la ciudad. No se si me explico, no se está en París todos los días!
Karl Largerfeld reparte periódicos en París O_O
Hacer: me he pateado la ciudad entera. Pero si me quedo con dos cosas que han sido realmente especiales este viaje han sido visitar la Sainte Chapelle, en la que nunca había estado y que es impresionante (además es gratis los domingos!) e ir a desayunar al Café de Flore. Este es uno de los sitios más turísticos y aún así conserva su encanto; prueba de ellos es que los parisinos siguen yendo. Así lo dice Garance Doré, Karl Largerfeld y otros tantos. Me encantaron las sillas tan características, la vajilla y el ambiente vetusto y un poco rancio que tienen estos clásicos parisinos. Son gente que sabe rescatar la belleza de lo viejo, aprecian los camareros en traje y los cafés de abuelos que convierten en sitios de moda. Son los reyes de la nostalgia cronometrada.
También me pasé por la mítica Shakespeare and Co para recordar un poco Antes del Atardecer. Me quedé con muchas ganas de volver al Musee Rodin y al Musee D’Orsay y otros sitios que aún no conozco y estoy deseando visitar próximamente son el cementerio de París, Versailles y Giverny. Pero eso la para la próxima vez, porque de París siempre hay que dejarse algo por hacer para tener que volver. 🙂
La mítica Shakespeare & Co
Comprar: este viaje he ido a ver cosas específicas. Cosas que dicen que no puedes comprar en otros sitios, que aún no han sucumbido a la globalización o que si lo han hecho, por lo menos no están tan vistas. He intentado traerme cosas que sólo se pueden encontrar aquí y que sean un recuerdo de verdad de este viaje. Me he comprado la crema que dicen que llevan todas las bailarinas del ballet de parís y que los fashionistas de todo el mundo se traen a granel a sus países: Lait Concentré de Embryolisse. Cuesta 17 euros en farmacias y por ese precio se merecía una prueba y la verdad es que es muy hidratante y se extiende genial.
También pasé por Merci, de decoración y por APC, la tienda que revolucionó el minimalismo a finales de los noventa y donde Inés de La Fressange dice comprarse todos los vaqueros. Entré en Goyard a ver las malestas que le hacían a Marilyn Monroe y pasé por Colette donde compre este libro y me encontré a Beyoncé y a Jay Z!

 

La Sainte Chapelle
De dónde dormir no os puedo decir mucho porque lo de “estuve en un hotel barato y céntrico de París” es un mito más grande que el de los cocodrilos en las alcantarillas de Nueva York. Utopía. Inexistentes. Yo siempre recomendaría Airbnb (que yo he utilizado en Portugal y en otra ocasión en París y del que me declaro fan incondicional).
Sobre París: es una de mis ciudades favoritas del mundo. No hay otra igual. Es un museo al aire libre. Es caótica y excesiva. Es opulenta y vetusta. Es gris y luminosa. Es vieja y nueva. Nunca cambia y sin embargo siempre hay algo que ver. Cuando paseas por sus calles entiendes por qué tantos artistas se inspiran e inspiraron en ella, por qué les encanta a los chinos, por qué la gente se enamora allí. Es una ciudad que no te deja indiferente. O la amas o la odias. O la amas y la odias a la vez.
Nota: como siempre, esto es una mínima parte de un viaje relámpago a París. No lo que yo recomendaría si vas por primera vez, ni lo más barato ni lo mejor. simplemente lo que a mí me ha parecido más curioso esta vez. Algunos descubrimientos que he pensado, podrían ser inspiradores para un futuro viaje.
¿Qué es lo que más os gusta de París? ¿Habéis estado? ¿Qué me recomendaríais hacer? ¿Algún plan original y diferente? ¿Algún rincón o restaurante con encanto? Me encantaría saber. 🙂
p.d: mi viaje anterior a París esta primavera, más sitios de París y otras ciudades según mi iPhone.

12 comentarios

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  • En el último párrafo has descrito París maravillosamente bien. De verdad. Sobre todo la parte de o lo amas o lo odias. Yo lo amo (a toda Francia, en general), pero sé de gente a la que no le gusta ni ver. París levanta pasiones, por exceso o por defecto. 😉

    A mí de París me encantan sus calles y sus edificios, pasear sin rumbo fijo y sentirme un poco como si fuera de allí.

    La Sainte Chapelle es preciosa! Sus vidrieras son <3 <3

    Besos!

  • ¡Qué envidia, Marina!
    Me han entrado unas ganas locas de volver a París.
    Shakespeare and Co, los restaurantes, sus calles…
    Lo de Beyonce me ha dejado con los ojos vueltos…jejejeje…
    ¿Sabes? Yo en Disney vi a John Travolta. Me dio una impresión…

    Besitos!

  • Sara Marina

    Hace casi dos años que estoy conociendo al hombre más maravilloso de mi mundo y este verano hemos hecho nuestra primera escapada…destino: París! 3 días intensos y fantásticos a más no poder. Sabía que me gustaría porque soy muy urbanita y la compañía era inmejorable, pero es que ha sido algo que no puedo calificar con tooodo el vocabulario que tengo. París es ahora una de mis ciudades favoritas (vivo en Barcelona y no puedo evitar que esté en el primer lugar) y por supuesto que volveré…muchas veces más y espero que con él 😉

  • Hola!! Estuve hace unos meses y -como tú-, ya la conocíamos, así que nos apetecía disfrutarla más tranquilamente y hacer cosas que no sueles hacer en una ciudad en la que estás de viaje, pero sí en la tuya. Me encantó alquilar un par de bicis y comer en Le Coupe Chou.

  • qué guay, me apunto algunos sitios! Yo voy una semana en noviembre, y como tú, ya he estado varias veces, pero me gusta perderme en sus calles, no tener la obligación de ir a lo típico porque ya lo conoces y descubrir cosas nuevas cada viaje. Yo pienso que a París hay que ir una vez al año, para mi es necesario, es de mis ciudades preferidas, aunque sea un clarinazo. El libro de Caroline de Maigret tb está en mi lista. Me leí el de Inés de la Fressange y tampoco me descubrió mucho nuevo. Qué guay, Qué guay, Qué guay…me has creado la necesidad que llegue ya noviembre para mi viaje!
    Ele

  • Yo también estuve hace poco en París y me encantó la librería Shakespeare & Co.
    Como siempre tu post es genial y estás monísima en la primera foto!!

  • Nunca he ido a Paris y tengo muchas muchas ganas de perderme en esa maravillosa ciudad

  • París es una ciudad que enamora. También es uno de mis destinos "de cabecera", y en cada visita SIEMPRE reservo tiempo para Orsey, mi museo preferido

  • Que bueno que te gusto mi pais 🙂