x

En mi refugio

New in the jukebox

 

Algún día me gustaría tener un refugio. Una casa cómoda y bonita construida pensando en los momentos que se vivirán dentro, que me haga sentir que siempre tendré ese lugar al que regresar, en el que estaré protegida, en el que sentirme amada. Un lugar donde nada cambia, la comida es rica y el aire es fresco. Donde aún quedan muchas risas. Una casita familiar con espacio para suficiente para los buenos momentos y los mejores recuerdos…

 

En mi refugio habría una terraza amplia con un sofá en el que sentarse a dormir siestas vagas de varias horas, de esas que empiezan con una novela y terminan cuando se te entornan los ojos y se te resbala el libro por la tripa. Habría verde en cerámicas de colores, cada una de su padre y de su madre, porque estarían compradas a lo largo de los años que no son simétricos ni perfectos, como tampoco lo serán los habitantes de la casa.
Habría también una mesa grande. De madera, por ejemplo, donde sentar a todos los miembros de mi familia y a mis amigos. Una mesa para sobremesas infinitas en las que recordar tiempos pasados, hablar de temas actuales y hacer planes futuros. Pasar dos horas frente un café, terminar a copazos digestivos. Repetir gazpacho. Que quien quiera quedarse a charlar que se quede, quien quiera dormir que duerma, quien quiera que se arranque con una guitarra o que ponga con un recopilatorio del Buena Vista Social Club.

 

En mi casa habría seguro seguro una hamaca. Llevo soñando con esto toda mi vida. Porque sólo hay una cosa mejor que dormirse en brazos de un libro una tarde de verano y es hacerlo además con el balanceo de una hamaca.
Y los pies descalzos, descalzos siempre . 🙂

 

 

Habría vistas al mar para que al salir a la terraza puedas oler las olas y dormirte acunado por el iodo y la sal. Que la brisa tiña tu piel en secreto y cada día te levantes más guapa. Y más descansada.
La fachada la forraría de buganvillas. Me encantan. Buganvillas, everywhere.
Llenaría la casa de fotos. Mil fotos de recuerdos, vacaciones, niños pequeños, mis padres, mis abuelos, mis veranos… todo. Porque para mí las fotos son signo de casas vividas y llenas de vida. Eso es precisamente lo que quiero. Que mi refugio sea como el cuero viejo, que se haga más bonita y más agradable con el uso, hasta el punto de que ya esté tan hecha a ti, que por ser una parte de más de tu ser quieras conservarla para siempre.
Tendría, y esto me hace mucha ilusión, una estantería de tesoros: conchas, piedras y cosas bonitas cogidas de cualquier sitio, recuperadas de mil viajes y escapadas. Una colección a la que puedan contribuir todos los habitantes de la casa. Que sea el típico rincón que cuando eres pequeño adoras por estar lleno de secretos y aventuras.
También habría una chimenea. El calor del fuego es medicina para el alma.

 

Haría habitaciones, cada una diferente, que inviten al descanso y a soñar ¡porque a mi refugio se va a venir a eso!
Donde pueda colar un azulejo bonito… lo cuelo. En la cocina, en el baño… Y todo azul, porque es mi color favorito y da mucha paz.

 

Pondría, por último, un mapa del mundo en alguna pared para que nunca se me quiten las ganas de viajar ni me olvide lo muchísimo que queda por descubrir, que recuerde que el mundo no se acaba en la casa ni en la ciudad, si no que es amplio y vasto y ofrece mil posibilidades.
Ojalá algún día pueda tener mi refugio. Ojalá. Pero… ¿y lo divertido que es imaginártelo? Será genial echar la vista atrás dentro de unos años y ver en qué se han quedado estas ideas, si han cambiado o si he cambiado yo. 🙂
¿Cómo os gustaría que fuera el vuestro? Me encantaría saber.

10 comentarios

Escribe un comentario
  • Yo ya tengo mi pequeño refugio, donde se para el tiempo para poder saborearlo más. Cuando llego me inunda el olor a salitre y el color de las buganvillas, que recojo en mis paseos, y se escucha el silencio de las montañas y el mar…me trae recuerdos que me hacen sonreír, y me regala energía rodeándome de mis amigos de siempre con cenas en la terraza y fogones encendidos.
    Que bonito tu post Marina…tu refugio llegará! pq sea como sea y donde sea tu así lo convertirás.
    Un beso,
    Mamen

  • Me encanta!! Recuerdame que te regale un trozito de Cairns que tengo guardado para ti… De esos que no te gustaron en su día, pero te encantarán ahora… 😉
    Además… Que afortunatis soy que sé que tendré un cuarto para mi en ese refugio y una copia de llaves 😉 😉
    love you bonita

  • Genial Marina, me he trasladado a una especie refugio mezcla de tu definición pero en mi imaginación eheheh que paz 🙂

  • Anónimo

    Eso se llama FELICIDAD!

  • Según lo iba leyendo iba pensando cómo sería el mío y sería muy parecido al tuyo. Por soñar que no quede, quien sabe…. Un besito.

  • "La posibilidad de realizar un sueño, es lo que hace que la vida sea interesante"
    Paulo Coehlo
    Bonito post, sueña y… que se haga realidad!!

  • Pingback: El arte de ordenarse la vida | June Lemon Jukebox