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CÓRDOBA SEGÚN MI IPHONE

New in the jukebox

El pasado puente de noviembre me escapé a Córdoba con una lista de cosas para hacer bajo el brazo y muchas ganas de disfrutar del Sur. No me equivocaba, ahí de verdad tienen algo especial…

Como nunca había estado en Córdoba mi plan fue de turisteo de toda la vida. Pasear por las callecitas de la judería, tomar vino fino y rabo de toro, dar un paseo en coche de caballos… Me quedé impresionada con lo bonito que es el casco antiguo, con las casas blancas, las macetas de colores en las fachadas, el olor a azahar (¡y eso que no estábamos primavera!), los patios con esos azulejos que me recordaban a Lisboa… y ese sol que calienta todos los días del año.
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Que haya una calle que se llame “Volando Voy” me  hace inmensamente feliz. 🙂
Me pasé ya toda la tarde tarareando.
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Para mí una de las mejores cosas de viajar es comer.Y comer bien. De todos los restaurantes que probé, que eran en general los típicos, hay dos que de típicos no tenían nada y que fueron una pasada. Como comida tradicional cordobesa pero buenísima probé Picnic, que me recomendó mi amiga Belén que es de aquí. Tomé un tartar de atún rojo que no se me olvidará en la vida. Todos los platos buenísimos. El otro que me pareció exquisito fue Choco, que tiene una estrella en la guía Michelín. El menú Raíces me pareció espectacular y merece TODO la pena. Si os gusta comer es un homenaje increíble.

 

Para conocer bien la antigua vida cordobesa, con los patios y las flores hay un sitio que no podéis dejar de visitar: el Palacio de Viana. Es una casa señorial de Córdoba con trece patios, cada uno diferente. Mil flores. mil olores. Mil azulejos. Yo me quería quedar a vivir allí. Es más, me imaginaba tomando café en esos patios después de comer en plena charleta tan agusto. Si os gusta lo que se trata en este blog o creéis que tenéis gustos parecidos a los míos, este palacio os va a encantar. 🙂

 

Esta es la tortilla del Bar Santos, en frente de la Mezquita, archiconocido por el grosor de sus tortillas. Me pregunto cómo les darán la vuelta… jaja. La tortilla está buena en sí, pero si puedes (es decir, si no eres celiaca) pide también salmorejo y mézclalo mientras te da el sol en los escalones de la catedral y haces un descansito. ¡Es gloria!

 

 

La Mezquita de Córdoba es lo que más me gustó. Si podéis os recomiendo mucho, muchísimo, mucho, hacer la visita nocturna, que se llama El Alma de Córdoba. Cuesta 18 euros pero merece muchísimo la pena. A parte del encanto de ver la Catedral por la noche, los grupos son reducidos con un máximo de 100 personas por lo que te da la sensación de que la ves prácticamente sólo… Te fijas mucho más en los detalles y tiene un aura de recogimiento que por lo menos a mí, me hizo apreciar mucho más su grandiosidad. Otro bonus para amantes de El Señor de los Anillos como yo, es que la voz que suena en la audio-guía es la de Gandalf. ¡¡Gandalf!! Su voz es tan épica que casi te puedes imaginar a Almanzor ultimando los detalles de la última ampliación.
Muuuuy recomendable.

 

El Palacio de Viana
Me quedé con muchas ganas de ir a Medina Azahara y de comer en más sitios y hacer más cosas. Siempre hay que dejarse algo en el tintero para tener una excusa para volver. 😉

 

Mil gracias, Belén, por estas cositas que hicieron que el viaje fuera mil veces mejor. 🙂

¿Conocéis Córdoba?

p.d: todas las fotos están hechas con mi iPhone y retocadas en Instagram y Afterlight o en PicLab (la primera).

15 comentarios

Escribe un comentario
  • Yo sólo he ido 1 ve a Córdoba, y me pasé el finde entero comiendo únicamente…¡salmorejo! Deberían sacar la versión para celíacos, digo yo…

    Gracias por todos los tips, porque como bien dices, a Córdoba hay que volver 🙂

    • Siii, deberían tener una versión para celiacos de un montón de cosas buenas!

  • Conozco Cordoba y todos los sitios que recomiendas, aunque mi viaje fue un poco low cost. Me encantó un restaurante llamado el Gazpacho, buena comida y a buen precio. La Mezquita y el Museo Julio Romero fue lo que mas me gustó.

    • Me faltó el museo Julio Romero. Una razón más para volver!

  • Buenas tardes, Marina!
    En el año de "recogimiento" que pasè y que ya comentè en otro post, tuve la oportunidad de ir varias veces a Córdoba.
    Estuve en fin de año del 2003, en fallas me volví a escapar, en la feria de Mayo, en el puente de Todos los Santos…
    Iba, me ponía morada a flamenquines, a comer pan de telera, a pasear, a volver a reìr… Volvía con las pilas cargadas.
    Eso sì, cuando hace frío, hace un frío que pela.
    Un besote!

  • De mi Andalucía del Alma, es el único sitio que me queda por conocer, pero chiquilla con este reportaje me han entrado más ganas todavía!! que maravilla.

  • Nunca he estado en Córdoba, pero gracias a tu post y tus fotos tengo un montón de ganas de hacer una escapadita!

    • Ay! Cómo me alegro! Ya nos contarás si vas y te gusta 🙂

  • en mayo hará 12 años que me fui de Córdoba y el olor a azahar y jazmín aún me acompaña. Mi piso en la judería, mi ventana dando a la mezquita… FELICIDAD!

  • Elle_mind

    Marina, donde te alojaste?, algun sitio con encanto….
    Gracias

  • Voy a pasar 24 horas con mi chico en Córdoba. He apuntado el bar santos y lo de la mezquita de noche me encantaría, pero vamos la noche del 1 de enero y no se si estará disponible. Alguna recomendación para esas 24 horas? 😺

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