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UN GRAN FINDE

New in the jukebox

 

Uno de mis propósitos de septiembre es aprender a utilizar bien mi cámara en manual para hacer mejores fotos con mi cámara que pueda colgar aquí en el blog. Así que hace unos meses hice algo que estaba deseando: apuntarme a uno de los cursos de Álvaro Sanz. El que escogí estaba enfocado a ‘lifestyle’, que es lo que a mí me gusta retratar y encima era para todos los niveles. El plan consistía en un finde en un palacete art nouveau de localización entonces secreta pero muy cerca de Madrid. Así que ni me lo pensé y me saqué la reserva.

Lo que no me podía imaginar es que este curso iba a superar todas mis expectativas…

El inicio del viaje ya prometía, acompañada por Bea de Con Botas de Agua que es genial e Irene, salimos en coche hacia Sigüenza para llegar a la finca Monte de Cutamilla, que es un paraíso de campo lleno de animales y lugares en los que perderse.
Cuando llegamos nos presentamos todos, yo iba sola y al principio estaba un poco nerviosa porque no sabía con quién me iba a encontrar ni qué tipo de gente iba a haber (igual eran todo parejitas!) pero la cosa salió genial. Éramos un grupo de lo más variopinto: algunas parejas, recién casados, casados, solteros, solos y acompañados. Con blog y sin blog. De todas las edades y de todas partes de España. Empezamos presentándonos y acabamos hablando con Álvaro de los básicos de la cámara y la fotografía, la parte más técnica, para lanzarnos al día siguiente a fotografiar el amanecer.
Lo mejor (del primer día) llegó cuando a las 9.30 nos llaman a cenar y bajamos a una bodega increíble, decorada con mil velas y una mesa larguísima en la que íbamos a comer todos y donde Mara, que estudió cocina en Le Cordon Bleu, nos preparó una comida de morirse. En ese momento yo ya estaba vendida.

 

El sábado por la mañana salimos temprano monte arriba para fotografiar el amanecer y cuando llegamos había una hoguera preparada con un montón de mantas bonitas en las que sentarse. Era como estar en un número de Kinfolk! Y la vista un espectáculo. A todo esto Mara nos había preparado unas migas con huevos fritos para desayunar templarnos el ánimo. En este punto yo ya estaba en la gloria cuando de repente, detrás de un seto en torno al que habíamos hecho 10.000.000 de fotos, vemos esta mesa esperándonos con café caliente y galletas. Estaba en éxtasis. :____) Es de las cosas más bonitas y únicas que he hecho.

 

Aquí también estuvimos charlando y fotografiando a los compañeros mientras comíamos porque al final, esto iba de fotografiar a gente pasándoselo bien (¡y tanto!) de forma natural y distraída: “lifestyle”. Todos los compañeros del curso tenían algo especial y eran cariñosos y con inquietudes y aficiones parecidas. Nos lo pasamos genial, cada uno con su historia que contar. Lo mejor de este curso fue sin duda, el grupo. Lleno hasta la bandera de buena gente.

 

 

 

Una de las mejores cosas de los cursos de Álvaro es, él mismo. Es de estas personas con carisma y una personalidad arrolladora. Sabe transmitirte el amor por la fotografía y consigue en dos días que te pique el gusanillo y quieras mejorar, hacer mil fotos y practicar sin parar. Genera hambre de conocimientos y curiosidad. Además como pasa todo el tiempo con nosotros, puedes preguntarle dudas en cualquier momento. Siempre está disponible y siempre con una sonrisa. Es una persona especial.

 

 

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Este señor tan genial es el dueño de la finca, que apareció a caballo y con esta sonrisa mientras estábamos de sesión teórica en el campo. Por supuesto le hicimos un millón de fotos y ¡la cámara le adoraba! Fue un factor más del cóctel que hizo de este curso una receta de éxito.

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El último día salimos a hacer una caminata por el campo y a comer algo ‘sencillito’ por el camino. Cuando llegamos al prado nos esperaba Mara con un picnic pre-ci-o-so con bocadillos envueltos en manteles de cuadros blancos y rojos. Había vino, quesos, uvas e incluso una alternativa celíaca para mí. 🙂 Yo no podía estar más contenta. Ahí estuvimos charlando de foto y de un poco de todo sin ningunas, pero ningunas, ganas de volver a casa.
Los cursos de Álvaro no se repiten y todos son diferentes pero sea cual sea el que escojas os los recomiendo 100%. Son improvisados, caóticos en cierto modo, inspiradores, emocionantes y se aprende un montón de fotografía. Pero si me apuras te diría que lo mejor es que más que un curso es  toda una experiencia que compartes con un montón de gente con la que tienes una afición en común y de la que pueden salir cosas geniales.

Como dice mi abuela, todo lo bueno se acaba y después de un ejercicio de retrato con mi compi Vero, despedirnos mil veces e intercambiar mails, dijimos adiós aun fin de semana 10. Desde entonces he hecho más fotos que en mucho tiempo y volví con una sonrisa y una alegría de conocer a tanta gente buena e inspiradora que sólo estoy pensando en cuándo nos volveremos a reunir. Que lo haremos (#memonatura).
Muchísimas gracias a Álvaro, a Mara, a Conrado y a su padre por estos días tan buenos. Y un abrazo de oso a todos y cada uno de mis compis.
¿Os animáis a hacer uno? ¿Os gusta la fotografía?
Un beso!
June

26 comentarios

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  • Qué envidia de plan Marinuqui!!!!

  • Preciosas tus fotos! Ganas de #memonatura por Madrid, aunque sería genial verte por Barcelona! Besazos

    • Si voy a Barcelona no dudes que te llamo y quedada #memonatura donde queráis!

  • No me canso de leer cada una de las historias que contáis de este finde; y las fotos ya dicen mucho… que suerte, que BONITO..

  • Conocí a Álvaro el año pasado en un photowalk por Madrid y me muero por apuntarme a uno de sus cursos de fin de semana. La experiencia ha tenido que ser genial, inolvidable!
    Besos

  • qué pasada! yo empiezo este jueves un curso de fotografía también!! tengo unas ganas

  • Ir a uno de los cursos de Álvaro ha sido de las mejores cosas que he hecho en la vida. Estoy deseando volver a otro!
    Mil besos guapa!

    • Ay! A cual fuiste? La verdad es que todos son especiales! 🙂

  • Ya te lo he comentado alguna vez, estoy deseando hacer uno de sus cursos, el verano que viene espero cumplir mi sueño. Preciosa crónica.
    Un beso

  • ¡Deseando estoy! Siempre ando pendiente de aprender más de fotos para mejorar las que cuelgo en el blog, normalmente con los cursos de Jackie Rueda… Pero las fotos de Álvaro me encantan y para mí no puede haber plan más tentador que aprender viajando, así que a ver cuando me cuadra y me apunto a una de sus escapadas fotográficas ;). ¡Un beso!

    • Yo también estoy ahora haciendo uno de Jackie Rueda y me está viniendo genial para completar conocimientos! jejeje Ya nos dirás cuando te apuntes a uno de Álvaro qué te parecen!

  • Qué bonito Marina… debió ser un finde perfecto!! Todas las fotos que he visto de ese finde son alucinantes!!!
    … ay! qué envidia, estuve a punto de ir… pero se acabaron las plazas rapidísimo!!
    A ver si coincidimos en alguno! 😉

    • Ay qué pena! La verdad es que sí fue la bomba pero seguro que los próximos también! Un abrazo 🙂

  • Qué bonito!!! ahora tengo todavía muchas más ganas de que llegue!!!! 🙂 🙂
    me hace un montón de ilusión!!! 🙂
    besitos Marina!

    • Qué ganas de que me cuentes tus impresiones y si te lo has pasado bien, que seguro que siii!! 🙂

    • Lo mismo digo Vero! Nos vemos muy muy pronto! Un abrazo!

  • Tiene buenisima pinta! yo tambien tengo ganas de aprender a usar mi camara en manual, pero es dificil ponerse una misma: sacar el rato, encontrar algun tutorial… total que se va dejando, así que esta me parece la mejor forma de obligarse y disfrutarlo!

    • Sí! Es una genial forma de empezar pero ahora… a practicar! practicar! practicar!

  • Yo creo ir llevo 5 cursos de Álvaro, soy una adicta 🙂 Acabo de leer un Post anterior tuyo que me han dado ganas de hablar, volveremos a coincidir en alguna cosa, seguro (kinfolk en grey elephant, te acuerdas?)