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MI DÍA KINFOLK

 

De sobra he comentado en este blog mi amor por la revista Kinfolk, así que cuando vi en Facebook que organizaban un taller ¡en Madrid!, ¡de Kinfolk! me apunté en el acto. “Si es de Kinfolk seguro que me va a gustar” y no podía tener más razón.

 

Así que el domingo pasado, después de un té de jazmín en Mamá Framboise, nos reunimos en la tienda Do design para hacer un taller de arreglos florales con Isa de Elisabeth Blumen. Éramos un grupo de chicas y con las mismas inquietudes y gustos, con ganas de pasar un buen rato y con las que compartía el amor por lo estético, lo currado y las cosas cotidianas hechas con amor y sabor.

 

Una de las cosas que más me gustó de este taller fue conocer a tantas chicas afines, con los mismos intereses e inquietudes y en un contexto además tan bonito. En cinco minutos ya estabas metida en una conversación divertida y te sentías como en casa. 🙂
Además cuando llegamos todas teníamos una corona de hojas y florecillas preciosas que nos habían preparado y un póster de kinfolk chulísimo que me guardo para el momento en que encuentre una pared sosaina en mi casa que necesite vestimenta.

 

Empezamos escogiendo las flores que más nos gustaban (ejem… que eran absolutamente todas. Imposible juntar un ramo con sentido entre tanto bonitismo). Isa nos iba explicando cómo quitar las hojas que sobraban, cómo juntar las diferentes flores sin ahogarlas, cómo compensar la composición… Esta mujer es una artista y una santa por la paciencia.

 

Pero para mi gusto, el colmo del buen gusto y lo kinfolk llegó con la hora de la comida. Las organizadoras, las hermanas Ana y Elena de Butter & Fly nos habían preparado e-llas-mis-mas un pedazo de comida riquísima, sana y con poquísimo gluten que estaba tan bien presentada que daba pena comérsela. Pero nos la comimos toda, porque se ve tan bonito como sabe, estaba todo espectacular.
Detrás de esta cocina creativa que hace que te entren ganas de tirarte a los fogones en cuanto llegas a tu casa está Ana, una crack en toda regla que responde los elogios de su cocina con un “¡pero si es muy fácil!” súper humilde. Pero lo cierto es que el mimo, el cuidado por el detalle y la buena mano con la cocina era palpables en cada plato.  Gracias Ana y Elena por curraroslo tanto y hacernos disfrutar tanto en torno a la mesa.

 

Y sigo con la comida. Entre los platos había espárragos, ensalada de mozzarella y tomatitos cherry, ensalada de parmesano, espárragos trigueros, kische de verduras, gazpacho de almendras, endivias con uvas, paté casero, tapenade de aceitunas, tortilla de patata con cebolla… Mmmm y de postre merengue con frutos rojos. Todo casero. Todo hecho por ellas. He de confesar… ¡que fue hasta más bonito y rico que blogshop!

 

La experiencia fue genial y estoy deseando repetir. Por lo visto van a intentar organizar uno de estos gatherings cada mes así que ¡al próximo me apunto seguro! Muchas gracias chicas por traer un pedacito Kinfolk a Madrid. Estas cosas te alegran la semana.

p.d: si quieres enterarte de cuándo será el próximo puedes encontrarlo aquí.

3 comentarios

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  • Esta vez no pude ir… Que pena, porque se adivina una jornada de los más ESPECTACULAR!
    Me quedo por aquí :0)

  • Que bueno, yo estuve en la de la noche anterior en Welove y me encantó.