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IL GELATO

Me ha parecido que qué mejor entrada para un domingo que una que hable de helados. Puesto que este es uno de mis últimos post escribiendo genuinamente desde Milán, no quería dejarlo pasar. Los italianos toman helados todo el año, con frío o calor, nieve, viento… siempre. Y la verdad es que el mito es cierto: los helados aquí, sean del sabor que sean, están buenísimos. Aunque es importante escoger una buena heladería artesana en la que el helado lo hagan ellos y probar el limón y que te sepa distinto al de otro sitio, que sea suyo.

Aquí en Milán yo tengo dos favoritas. La primera es Grom, una heladería italiana que tiene varios locales por Italia y que sigue haciendo el helado artesanalmente. Cuando entras, dependiendo de la estación del año, hay un cartel con las combinaciones de sabores que más pegan y la verdad es que se agradece, porque alguna vez ante la indecisión y el ansia uno acaba con unas mezclas imposibles limón y chocolate que…
Si quieres ver dónde hay Grom en Milán o en otras ciudades clica aquí. Para mí los mejores sabores de aquí son Crema di Grom y el Limone de toda la vida.

Mi segunda favorita es una cafetería en la que puedes sentarte cuya especialidad es el chocolate. De ahí que se llame Ciocolati Italiani. Esta empezó por un único Ciocolati Italiani original en Nápoles y el éxito ha sido tan grande que han abierto varias cafeterías más a parte de la original, dos de ellas en Milán. A parte de helados hacen también postres y chocolates calientes en invierno. A veces hay tanta cola para pedir mesa que tienes que esperar hasta 20 minutos para que te den asiento, pero merece la pena… Los helados vienen en un cucurucho gigante relleno de chocolate fundido con leche o blanco, según prefieras y con una cialda, que es una galleta de barquillo para que lo acompañes. No tiene desperdicio. El sitio es una especie de terraza invernadero donde se pueden ver los lingotes de chocolate y las máquinas que lo baten para hacerlo cremoso… Para ir en invierno y en verano y sobre todo, para dejar encantado a cualquiera. Los mejores sabores para mi gusto son el chocolate belga y el chocolate blanco.